La demanda de los viticultores empuja a la asociación a ampliar instalaciones
22 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Prodeme ampliará la línea de negocio que inauguró hace dos años con la comercialización de abono orgánico compostado procedente de su explotación de vacuno. El producto ha tenido una excelente acogida entre bodegueros y viticultores de la Ribeira Sacra. En el 2015, llegó a comercializar 200.000 kilos. Cuando abra la nueva nave que destinará a esta actividad, podrá un millón de kilos al año. Es la cantidad de abono necesaria para fertilizar 500.000 cepas.
La asociación monfortina se dedica a la integración de las personas con discapacidad intelectual. «Non nos gusta falar de discapacidade. Do que se trata é de sacar proveito das capacidades que ten cada persoa», dice el gerente, Julio Cortiñas. El proyecto que dio a conocer ayer supondrá una inversión de en torno a 600.000 euros, destinados a acondicionar una nueva nave y una explanada de hormigón para el procesado del abono.
Las instalaciones se ubicarán junto a la granja de Prodeme en As Lamas. El proyecto recibió la licencia municipal y la asociación espera que las obras estén acabadas en julio. El estiércol al que hasta hace poco no prestaban atención ha resultado ser, paradójicamente, tan rentable o más que la producción de carne con la que se financia. Eso sí, una vez que ha superado el correspondiente procesado. «É un produto compostado, sen olores e moi lixeiro para facilitar que poida ser aplicado en viñedos en bancais», explica el gerente.
El negocio surgió de forma casual, un año en el que no encontraron salida para el estiércol fresco que genera su explotación ganadera. «A veces tes as cousas diante dos ollos e non as vés», dice Cortiñas. Después de un año de almacenamiento, el procesado culminó sin intervención externa. Fue entonces cuando se decidieron a comercializarlo en seco y previamente triturado. «O abono serve para todo tipo de cultivo, pero vendémolo nun 90% a adegas e viticultores da Ribeira Sacra que queren materia orgánica de calidade para o viñedo», apunta Cortiñas.
Algo más de un año
No es un proceso de elaboración dificultoso. Tan solo hay que apilar el estiércol y tener paciencia para que la naturaleza haga su trabajo. Hasta que desaparecen los malos olores y surge el compost, hace falta más de un año. El abono se tritura luego con una fresadora y se embala en sacos de plástico de veinte kilos. Prodeme tiene previsto sustituir paulatinamente las parrillas del piso de la granja por el tradicional sistema del encamado de paja precisamente para incrementar la producción de abono.
La asociación ha consultado con técnicos y bodegueros para poder establecer una dosis recomendada en la aplicación de este tipo de abono. Con dos kilos por cepa, aplicados un año sí y otro no para no incrementar en exceso la carga de uvas, parece ser la cantidad adecuada.
Cortiñas anuncia la compra de una parcela del polígono industrial para fabricar biomasa
Prodeme adquirió una parcela de 15.500 metros cuadrados en el polígono industrial de O Reboredo, aprovechando la última subasta bonificada que promovió Suelo Empresarial del Atlántico (SEA). Esta sociedad, que sustituyó Sigalsa en la gestión del polígono de Monforte, ofrecía descuentos del 50% en el precio de salida de los terrenos.
El gerente de la asociación, Julio Cortiñas, avanzó sus planes para esta parcela al conselleiro de Economía e Industria en su última visita a Monforte.
El proyecto consiste en la puesta en marcha de un centro especial de empleo en el que se prepararía leña para combustible adquirida previamente a los maderistas. Las astillas que generaría esta actividad se destinarían a la fabricación de biomasa.
A diferencia de la nave para la elaboración de abono orgánico, que será financiada con fondos propios, la actividad proyectada en el polígono industrial está supeditada a la obtención de ayudas por parte del Igape.