«En el barrio de la Estación ahora todo son caras alegres»

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

La demanda de décimos se dispara en el despacho del que salió el premio

09 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde el pasado día de Reyes, la administración de lotería que regenta Lorena Giraudier en la calle Concepción Arenal de Monforte, a poca distancia de la estación de ferrocarril, es un auténtico hervidero. De este despacho salieron en el sorteo del Niño los décimos con el número 76.254, que trajo una riada de dinero a la ciudad y a otras localidades de la comarca. Mientras responde a las preguntas de este periódico, no deja casi ni un momento de atender a los clientes que se agolpan en su local.

-¿Qué impresión tuvo al saber que había caído el Gordo en su despacho?

-Estaba en casa con mis hijos desempaquetando los juguetes y regalos, lo típico del día de Reyes. Me lo tomé con calma, porque como aquí casi nunca cayeron grandes premios... Cuando me llamaron para avisar de que nos había tocado aquí el premio fue todo un choque. Cogí un taxi y fui corriendo al despacho. Desde entonces esto ha sido un ajetreo continuo.

-¿Aumentaron mucho las ventas de billetes gracias al premio?

-Mucho, estamos que no paramos. Por ejemplo, hoy por la mañana [por ayer] se nos agotaron todos los billetes, tuvimos que pedir una segunda consignación y seguimos vendiendo sin cesar. Ahora mismo no tengo ni idea de lo que llevamos despachado estos días, una burrada... Tenemos esto lleno todo el tiempo. Aquí trabajamos tres personas y no damos abasto.

-¿Tuvieron que ampliar el horario de trabajo para atender esta demanda?

-Habitualmente tenemos abierto el local ocho horas al día, pero ahora no podemos cerrar cuando se completa el horario porque sigue llegando gente. Estos días estamos trabajando entre diez y once horas.

-¿Viene gente de otros lugares a comprar décimos?

-Vienen clientes de Monforte, de pueblos de la zona, de otras partes de Galicia y de más lejos aún. Esta mañana pasó por aquí un señor que nos dijo que había venido expresamente de Valencia para comprar décimos en esta administración.

-También habrán venido muchos de los agraciados con el Gordo.

-Sí, muchos de los premiados pasaron por aquí para agradecernos que les hubiésemos vendido ese número. Lo que no sé es quién se llevó el décimo de los cuarenta millones de euros.Hay muchas habladurías por ahí, pero no sé quién puede tener ese premio. También vinieron unas señoras que me dijeron que yo les ofrecí el número premiado cuando vinieron a comprar décimos, pero no se lo llevaron. No les gustó ese número y decidieron llevarse otro. Es una pena, pero las cosas son así.

-El ambiente en el barrio de la Estación debe de estar ahora más animado.

-Sí, ahora todo son caras alegres. No solo están contentos los premiados, sino también muchos otros vecinos a los que no les tocó nada, porque este dinero ayudará a que haya más actividad en los negocios y el nivel de vida podrá mejorar un poco. Creo que de forma indirecta esto puede ayudar a mucha gente y eso nos alegra mucho, porque mi familia es de este barrio de toda la vida. Yo me crié aquí y viví siempre aquí, y me daba pena ver cómo estaba en los últimos tiempos. Era un barrio muy triste, con un ambiente desanimado y pesimista, pero desde lo del premio se ve a la gente mucho más contenta. Estoy muy satisfecha de haber ayudado a esto. Mi abuela ya se dedicaba a vender lotería y yo llevo quince años haciéndolo, pero nunca había tenido ocasión de repartir un premio tan importante y que beneficiase a tanta gente. Lo más grande que tuvimos fue un premio de la Bonoloto de un millón de euros, hace años, pero eso benefició a una sola persona. Lo que pasa ahora es muy diferente.

lorena giraudier lotera monfortina