Las cabalgatas volvieron como siempre, pero en alguna se agotaron las chucherías
06 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Es el sino del año que acaba de empezar. Ni lo más sagrado se libra de los recortes en este temible 2012. Melchor, Gaspar y Baltasar siguen siendo los de siempre (ni caso al chiste ese sobre el ERE a los Magos de Oriente), pero ya no tiran la casa por la ventana como antes. El afán ahorrador se notó especialmente en la cabalgata de Monforte, donde las provisiones de caramelos que reyes y pajes lanzaban desde las carrozas no fueron suficientes para todo el recorrido. A una de las carrozas del desfile se les agotaron antes de llegar a la calle Cardenal. A las otras tres, entre el Cardenal y el Ayuntamiento.
Pero en cualquier caso, cientos de personas salieron a las calles para presenciar el recorrido de los Reyes Magos, que esta vez llegaron a Monforte en uno de los modernos trenes de media distancia estrenados en la estación local hace unos meses. En las aceras, niños y mayores disfrutaron de lo lindo del espectáculo, casi tanto como los más de setenta pajes de los colegios de la ciudad que acompañaron a los Reyes.
Pero cabalgatas hubo en prácticamente todos los municipios. Como siempre sus majestades se desdoblaron para llegar a todos los rincones, aunque eso les obligase a madrugar, como en el caso de Sober y O Incio. Las hubo multitudinarias, como la de Monforte o las de Chantada, Quiroga y Escairón. Otras fueron maratonianas, como la que pasó por Seoane y Folgoso do Courel, o la de Sober, que llegó a varias parroquias. Y en otras optaron por la originalidad, como en Taboada, donde la carroza real fue remolcada por un todoterreno antiguo.