«Las viñas con mayor pendiente merecen un sello para sus vinos»

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Adega Guímaro simboliza el relevo generacional en la Ribeira Sacra

11 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

No es que le llamase mucho la viticultura heroica, pero tenía claro que lo suyo no era la abogacía. Pedro Rodríguez abandonó con 27 años los estudios de Derecho para ponerse a trabajar en la bodega de su familia en Santa Cruz de Brosmos, una de las parroquias de Sober que configuran la subzona de Amandi. «No traía nada en mente y los principios fueron complicados, pero entonces ya se veía venir que una carrera no siempre garantiza buen sueldo y poco trabajo», comenta diez años después. Su manera de ver el vino no siempre fue fácilmente digerible para sus padres, cosecheros a la antigua usanza. Pero se fue ganando a pulso la batuta de Adegas Guímaro. Sin renunciar a la tradición, vende sus vinos en varios países de Europa y en Estados Unidos y Japón. El relevo generacional parece posible en Ribeira Sacra.

-¿Qué fue lo peor de esos «principios complicados»?

-Retrasar las fechas habituales de la vendimia para ganar madurez en los vinos. Fue muy difícil convencer a mis padres. Mucho más que en otras decisiones, como incorporar barricas de roble. Y en parte es normal, porque en la vendimia te juegas el trabajo de todo el año. Llegaba el mes de septiembre y estábamos dos o tres semanas sin dirigirnos la palabra en casa. Ahora es mi madre la que nos dice que no tengamos tanta prisa para meter las uvas en la bodega [risas]. Encontré una gran ayuda en Luis Buitrón, enólogo de la bodega desde los comienzos de la denominación de origen Ribeira Sacra.

-Ribeira Sacra tiene casi cien bodegas, pero solo una [Rectoral de Amandi] acapara más de la mitad de la producción total. ¿Podrán sobrevivir los más pequeños?

-Que convivan bodegas de todo tipo y tamaño es bueno para Ribeira Sacra. Tiene que haber un poco de todo para que se puedan cubrir los distintos tipos de mercado. Las bodegas medianas, como puede ser la nuestra, tienen mucha importancia para fijar población. Detrás de ellas siempre hay gente vinculada a la zona, que quiere seguir viviendo aquí.

-La crítica vaticina mayoritariamente un gran futuro para Ribeira Sacra. Sin embargo, escasean los nuevos proyectos.

-Está claro que aquí los grandes grupos del sector no tienen nada que hacer. No se puede reunir la superficie de viñedo que buscan. Otra cosa son los proyectos a pequeña escala, que pueden atraer a determinados personajes del vino. Posiblemente lleguen, pero creo que es mejor para la denominación que las cosas vayan despacio.

-¿Apoyaría una etiqueta específica para los viñedos más inclinados?

-Estoy de acuerdo en introducir algún elemento que los diferencie para garantizar que se sigan trabajando. No se trata de que un vino sea mejor que otro porque venga de una ladera con más pendiente. Pero en esas viñas los rendimientos bajan y los costes de producción se incrementan. Son la imagen de Ribeira Sacra y mantenerlas nos beneficia a todos.