El deportivismo vivió una jornada inolvidable: «Voltar a Primeira, que bonito é!»

TORRE DE MARATHÓN

Invasión de campo en el Abanca Riazor tras el ascenso del Deportivo.
Invasión de campo en el Abanca Riazor tras el ascenso del Deportivo. César Quian

La fiesta por el ascenso inundó A Coruña, con las calles tomadas por miles de seguidores orgullosos de su equipo: del centro al estadio, y del campo a Cuatro Caminos

01 jun 2026 . Actualizado a las 10:16 h.

El Deportivo disfrutó ayer de una nueva jornada histórica. Tras el ascenso matemático de hace una semana en Valladolid, la ola deportivista rompió ayer de alegría en la playa de Primera División a la conclusión de la liga regular. El equipo entrenado por Antonio Hidalgo perdió frente al Las Palmas (1-2) en una jornada final que ha dejado al equipo coruñés como segundo clasificado, pero con la alegría desenfrenada del salto a la máxima categoría soñado durante cada día desde hace ocho años, en una temporada especialmente significativa para la entidad, coincidiendo con el 120 aniversario de su fundación.

El día volvió a retratar la conquista que supone este retorno a la máxima categoría para todos y cada uno de los integrantes del club centenario y de esta hinchada infinita. El deportivismo se abrazó a una fiesta que pintó de blanco y azul A Coruña entera, en un gesto que ha venido para quedarse y se repetirá sin duda la próxima temporada en Primera División. Como uno de los nueve clubes campeones de Liga, el Deportivo ha recuperado el lugar que le corresponde en la historia del fútbol español, así como su identidad y ese nivel de exigencia competitiva del que nunca más debe despegarse. De todo esto velará una afición como ninguna, que en ningún momento dio la espalda a sus colores y ahora los ve de nuevo florecer de forma orgullosa.

El ascenso supone la culminación de un proceso de reconstrucción deportiva, económica e institucional desarrollado los últimos años, tras una de las etapas más complejas de la historia del club. El equipo coruñés superó desde el trabajo, la estabilidad y la confianza una situación de enorme dificultad para competir de nuevo al máximo nivel. Son estos miles de seguidores que pueblan calles y plazas, o recorren kilómetros para acompañar a sus colores, los que unen todos estos momentos cada vez que el Dépor salta al campo.

Monte Alto, el paseo marítimo, el estadio, la explanada de Riazor y la fuente de Cuatro Caminos se convirtieron ayer en los santuarios de esta religión deportivista y en los puntos de encuentro de miles de corazones blanquiazules latiendo un mismo himno al unísono: «Voltar a Primeira, que bonito é!». El Deportivo y su hinchada han regresado adonde deben estar.

Un recibimiento de leyenda, con más de 26.000 aficionados en Cuatro Caminos

La lluvia y las tormentas fueron las protagonistas del festejo del ascenso. Esta vez, bajo el radiante sol del mes de mayo en A Coruña, afición y plantilla pudieron disfrutar de la culminación de un regreso a Primera esperado durante ocho años.

A las 23.44 fue cuando apareció el autobús de los jugadores al ritmo del improvisado himno deportivista del Yo te quiero dar. En ese instante, Cuatro Caminos se vino abajo. Riazor volvió a botar en pleno centro de la ciudad y cantó: «A Primera, oé; a Primera, oé».

La afición del Deportivo jaleó a los suyos en la plaza de Cuatro Caminos.
La afición del Deportivo jaleó a los suyos en la plaza de Cuatro Caminos. Vítor Mejuto

David Mella, de nuevo con sombrero, como el fin de semana del ascenso, fue el primero en subir al escenario. Sarà perché ti fue la banda sonara, que dio la bienvenida a la nueva plantilla de Primero. La fuente, convertida otra vez en epicentro de la fiesta, volvió a desbordarse entre fuegos artificiales, bengalas y una multitud entregada. Un estruendo de petardos, que rememoró el «bum bum, bum» de Antonio Hidalgo, el grito de guerra del entrenador del Dépor.

Mella fue también el primero en tomar la palabra para poner, aunque sorprenda, un poco de cordura. «No hay que acordarse del Celta, hay que disfrutar de los que hacemos nosotros», pidió el futbolista antes de pedir a todos los asistentes que se fundieran en un gran abrazo colectivo, que desembocó en un atronador: «Deportivo alé, Deportivo alé».

Tampoco faltó la intervención de Germán Parreño, que se puso más sentimental para recordar que: «el Dépor siempre fue de Primera». Después tomó el micrófono Mario Soriano, quien recurrió a uno de los clásicos de las celebraciones blanquiazules: «Coruña entera se va de borrachera». Y, cómo no, volvió a sonar El Mambo, poniendo de nuevo a bailar a toda la plaza.

Los jugadores del Deportivo siguieron compartiendo el ascenso con la afición hasta bie pasada la medianoche de hoy. Una celebración que los disyoqueis habían comenzado a las nueve de la noche para animar a los aficionados al ritmo de El rock del Deportivo. «Hoy es día de fiesta en A Coruña», arengaron desde el escenario.

Los jugadores del Deportivo celebran el ascenso en Cuatro Caminos.
Los jugadores del Deportivo celebran el ascenso en Cuatro Caminos. Marcos Míguez

Luego fue el Sergio Tomé, el speaker del club, quien mantuvo al público entregado con temazos como Superestrella. Y un poco más tarde, pasadas las 23.00 horas, el equipo técnico fue el primero que se subió a la pasarela del escenario y se animó a cantar eso de Quédate, de Quevedo.

Junto a las vallas

La afición del Deportivo comenzó a llegar a Cuatro a primera hora de la tarde, con el partido todavía no en juego. A las 18.30 horas ya estaba allí Tamara García, que tenía claro que quería vivir el ascenso desde dentro: «Llevamos mucho tiempo esperando esto; es algo que no pasa todos los días». Antes, a las 17.00 horas, ya había tomado posiciones Aitor Fonticoba. Con la vista puesta en la próxima temporada, su deseo es sencillo: «Mantenerse sin sufrir mucho». La posibilidad de mirar hacia Europa la considera, por el momento, «difícil». Quien tampoco quiso perderse la celebración fue Rebeca Areosa. Llegó nada más terminar el partido, pero aun así logró hacerse un hueco en primera fila. Lo único que pide para la próxima temporada: ganarle al Celta.

Las emociones blanquiazules se desbordan en la despedida en casa

El resultado del partido era lo de menos. La afición quería seguir celebrando el regreso a Primera División ocho años después. Eder Mallo pitó el final y empezó la locura en Abanca Riazor. Al término del encuentro frente al Las Palmas, con derrota blanquiazul, la parroquia coruñesa saltó al terreno de juego. Después de ocho años de sufrimiento, la hinchada quería celebrar el éxito en el césped, por todo lo alto.

Celebración del ascenso del Deportivo a Primera
Celebración del ascenso del Deportivo a Primera Marcos Míguez

Desde la megafonía del estadio, se reiteraba que los aficionados regresaran a sus asientos para que continuara la fiesta que tenía preparada el club. Incluso, tuvo que intervenir el capitán, Diego Villares, para que pudiera continuar los festejos sobre el césped. Dicho y hecho. Media hora después, los seguidores volvieron a las bancadas y empezó la fiesta.

Los jugadores, a escena

Mientras se esperó que los jugadores saltaran al campo, se instaló una plataforma y desde el videomarcador se proyectaron los goles más importantes de la temporada 2025-2026. Llegó el momento y aparecieron los futbolistas. Salieron todos juntos ovacionados al centro del campo y, posteriormente, apareció el cuerpo técnico, capitaneado por el entrenador, Antonio Hidalgo.

Llegó el primer momento especial de la noche. Los ocho jugadores que ascendieron a Primera desde la tercera categoría del fútbol español (Mella, Puerto, Barcia, Villares, Yeremay, Parreño, Ximo y José Ángel) recibieron un homenaje, con un emotivo video y un obsequio entregado por los jugadores de la cantera.

Ximo Navarro fue uno de los que tomó la palabra, pero pronto fue interrumpido por la grada, que rogó que se quedara otra temporada más.

La segunda sorpresa llegó en forma de actuación. Italo Brothers, autor de Stamp on the Ground, canción que se escucha todos los partidos en Abanca Riazor, cantó ante el delirio de la afición blanquiazul.

Una vez finalizó la actuación, todo el plantel del Deportivo hizo la vuelta de honor al césped recitando algunas de las más tradicionales canciones de ánimo del equipo y saltando delante de la grada de Marathón. A continuación, les esperaba el autobús descapotable.

Tifo y ola incluido

Durante el partido, el ambiente fue espectacular. Los jugadores saltaron al césped de Abanca Riazor, como en las últimas jornadas en casa, con fuegos artificiales en la cubierta del recinto coruñés. Además se desplegó un enorme tifo en el fondo de Marathón, en el que se distinguían leyendas del club como Manuel Pablo o Arsenio Iglesias, unidos a héroes de los últimos ascensos a Primera como Xisco Jiménez y el técnico Fernando Vazquez, con una leyenda: «O destino baralla as cartas, nós xogámolas».

Ya en el segundo acto, la afición siguió disfrutando, hizo la ola durante varios minutos y se preparó para una noche larga, interminable. Un día para la historia del club y de su gente en Abanca Riazor.

Juan Carlos Escotet, en el recibimiento al equipo en Abanca Riazor.
Juan Carlos Escotet, en el recibimiento al equipo en Abanca Riazor. César Quian

La afición aclamó a Juan Carlos Escotet a su llegada al estadio: «Presi, presi»

La llegada de los jugadores y técnicos del Deportivo a Abanca Riazor estuvo precedida por la de su presidente, Juan Carlos Escotet. Este, ataviado de camiseta blanquiazul bajo una cazadora azul, gorra con el escudo del club y pulsera blanquiazul en la muñeca izquierda, recorrió el trayecto al estadio. «Presi, presi», le gritaban. Él mismo se acercó a saludar, y hasta abrazarse, mientras devolvía besos y saludos a la hinchada, que lo ha señalado como un seguidor más desde que el mandatario había seguido en la grada visitante partidos como el del pasado domingo en Valladolid.

Como es habitual, el mandatario del equipo coruñés siguió el encuentro contra el Las Palmas en su palco del área vip del estadio. Desde allí volvió a participar con los aficionados en las sucesivas olas que recorrieron las gradas del estadio durante la segunda parte y, una vez más, en los vítores al equipo por su ascenso a Primera División.

The Rapants encandilan en la «fan zone» blanquiazul

La jornada iba a ser larga en A Coruña para seguir celebrando el ascenso a Primera División y la afición no defraudó. Desde primera hora de la mañana, la explanada del Palacio de los Deportes de Riazor —fan zone propuesta por el club— se abarrotó de seguidores blanquiazules, como sucedió la semana pasada, favorecido por el gran tiempo meteorológico que hubo en la ciudad herculina.

Los muradanos The Rapants durante su actuación en los aledaños del Abanca Riazor.
Los muradanos The Rapants durante su actuación en los aledaños del Abanca Riazor. Marcos Míguez

Los primeros en actuar sobre el escenario fueron los pinchadiscos Toni Seijas, Rafa Astray y Robinson Ramos. Desde las 10 de la mañana los más pequeños pudieron disfrutar de animación para ellos también.

Posteriormente, a la una del mediodía, tuvo lugar el primer concierto del día. Los coruñeses vibraron con la actuación de Lg1do, a medida que se iba llenando la explanada del Palacio de los Deportes de Riazor.

Por último, llegaría el momento más esperado de la fan zone. El grupo The Rapants actuó desde las dos y media del mediodía hasta la llegada del autobús del equipo blanquiazul a Abanca Riazor.

Más de 5.000 personas se congregaron delante del Palacio para asistir a un concierto soberbio, al nivel del equipo en esta temporada, la del regreso a Primera División. Que continúe la fiesta en A Coruña.

La plantilla del Deportivo celebra el ascenso en el Abanca Riazor.
La plantilla del Deportivo celebra el ascenso en el Abanca Riazor. César Quian

 Ximo, un punto rosa entre la multitud

 Desbordado por la primera oleada de hinchas, el cinturón de seguridad se replegó a tratar de cumplir con su segunda misión: si no se podía salvar el césped, al menos salvar a los jugadores, mucho más difíciles de reemplazar de cara a la próxima campaña. Enseguida reclamaron auxilio los de Las Palmas, a quienes ni siquiera su condición de visitantes libró de los cazadores de prendas en liquidación por fin de temporada. Lo de celebrar la clasificación para el playoff quedará para otro día en la isla porque ninguno logró alcanzar el rincón de la afición visitante antes de verse envueltos por la marea.

A cada futbolista canario se le asignó sobre la marcha una pareja de vigilantes, mientras el resto trataba de distinguir a los integrantes del Dépor entre el tumulto blanquiazul. La confusión ralentizó la operación rescate, ejecutada con todo el éxito que permitía la clara inferioridad. El cien a uno, así a ojo, solo se equilibró porque muchos de quienes tomaron su propia casa se entretuvieron con el césped o las redes, recuerdos más asequibles de un curso memorable. Otros se entregaron a los cánticos y la refriega amistosa de colegas de grada; alguno, incluso, encendió una bengala que destacaba entre el mogollón. Casi tanto como el punto rosa que distinguía desde lo alto al único jugador que no huyó de la invasión. El Wally tintado de Abanca Riazor.

En lugar de refugiarse en el túnel, se dejó llevar. Al fin y al cabo, se trataba de los mismos que tanto han insistido en su renovación. También durante el encuentro y, de nuevo, en la fiesta que dio comienzo en el campo cuando, tras la enésima petición por megafonía (capitán incluido) la gente aceptó desalojar.

«Ximo, quédate», le volvieron a cantar. Ximo Navarro, que no había sido reemplazado durante el partido en el que Sergio Escudero y Cristian Herrera tuvieron los minutos del adiós. Que había cerrado en un pico de forma la temporada que ayudó a enderezar. Que había conservado la camiseta pese a las súplicas; capaz de guardar la ropa y disfrutar del baño de una masa fiel.

La dulce derrota en el campo ante el Las Palmas: Dos goles en al inicio del equipo canario decantaron un partido marcado por los homenajes 

«Nos vamos a Primera». El Deportivo despidió la temporada con una derrota dulce (1-2) ante una afición enamorada hasta las trancas de su equipo. Todo se resolvió en el primer cuarto de hora, cuando el Las Palmas marcó dos goles y decantó los tres puntos que precisaba para jugar el próximo playoff a Primera. Zakaria acortó distancias a la media hora y el partido acabó diluyéndose entre un cuadro local enredado en homenajes y su adversario, interesado en que cuanto menos ocurriese mejor para sus intereses. Así, se quedó en doce partidos la racha de este Dépor invicto en la recta final de temporada, cuando se lanzó al esprint a por su retorno a la máxima categoría.

Hidalgo se inclinó por una alineación repleta de habituales suplentes y futbolistas que jugaban sus últimos minutos de blanquiazul, al tiempo que premió al fabrilista Noé, autor del gol del triunfo frente al Leganés, con su primera titularidad liguera. También alineó a Mario Soriano, que completó toda la temporada como titular, y en los instantes finales hasta permitió al fabrilista Samu Fernández inaugurar su cuenta de minutos.

El Deportivo saltó al campo decidido a disfrutar de una jornada atípica en el fútbol profesional, pues el objetivo llevaba una semana cumplido. El Las Palmas, en cambio, se jugaba el pase al playoff y la diferencia resultó palmaria en el primer cuarto de hora. Kirian, el mejor de los visitantes, y Marvin, de derechazo por la escuadra, abrieron brecha con sendos goles sin que el equipo coruñés hubiese rematado siquiera.

Stoichkov remata a puerta en un lance del partido entre el Deportivo y el Las Palmas.
Stoichkov remata a puerta en un lance del partido entre el Deportivo y el Las Palmas. César Quian

El primer disparo deportivista se hizo esperar un buen puñado de aplausos, botes y cánticos desde la grada. Fue a los 25 minutos un cabezazo desviado de Zakaria tras el centro de Ximo. La jugada anunció el 1-2, obra del neerlandés. Este recibió en el área un buen pase de Cristian Herrera, se revolvió y superó cruzado a Horkas. Fue el duodécimo gol del dorsal 9 blanquiazul, que deshizo así en el ránking de goleadores blanquiazules el empate a 11 tantos en Liga con Yeremay, y con 12 se convirtió en el máximo artillero.

Solo entonces se animaron en ataque los locales, que hasta intentaron un gol de bandera, con el pase bombeado de José Ángel a la carrera en profundidad de Herrera, pero este, sin dejar que botase, chutó desviado. Ya en la prolongación antes del descanso, también lo intentó Stoichkov desde el otro perfil, pero con idéntico resultado. Y antes de volver a los vestuarios, en un córner botado por Escudero, Marvin despejó bajo palos cuando la pelota se colaba.

El más insistente de los blanquiazules estaba siendo Herrera y volvió a intentarlo nada más comenzar la segunda parte. Solo la fenomenal estirada de Horkas evitó que su cabezazo en el segundo palo tras un centro de Stoichkov llevase el empate al marcador. También rondó el tercer gol canario en un contragolpe de Jesé, que superó a Barcia, pero no a Germán, que le rebañó el balón en el mano a mano. El partido, con la grada haciendo feliz la ola, seguía siendo un homenaje blanquiazul, con Mario Soriano aclamado por la grada en su sustitución antes de la hora de juego. A los 67 minutos, a Stoichkov, que encaraba la portería canaria, le sobró el último recorte tras recibir un gran pase en profundidad de Riki.

El partido entró en el cuarto de hora final con un rondo a todo campo entre un Dépor y un Las Palmas que no se querían hacer daño. La invasión final dejó la imagen que el deportivismo quería: este ascenso es de todos.

Ficha técnica

Deportivo, 1: Germán Parreño; Ximo, Comas (Samu, min 79), Barcia, Escudero (Quagliata, min 69); José Ángel (Luismi Cruz, min 69), Mario Soriano (Riki, min 53); Cristian Herrera (Patiño, min 69), Noé, Stoichkov; y Zakaria.

Las Palmas, 2: Horkas; Marvin, Álex Suárez (Herzog, min 85), Mika Mármol, Clemente; Miyashiro, Kirian (Iñakim min 85), Amatucci, Estanis (Jonathan Viera, min 60); Manu Fuster (Iker Bravo, min 69) y Jesé (Benedetti, min 69).

Goles: 0-1, min 7: Kirian. 0-2, min 18: Marvin. 1-2, min 28: Zakaria.

Árbitro: Mallo Fernández (Comité vasco). Mostró tarjeta amarilla al deportivista Zakaria (min 39).

El «1x1» del cierre de temporada del Deportivo ante el Las Palmas: Herrera y Zaka destacaron en una tarde discreta de un equipo ya ascendido de antemano

Germán Parreño | 7

Recuperó la titularidad para despedir la temporada, aunque no pudo hacerlo imbatido. Ninguna responsabilidad en los goles visitantes y evitó uno de Jesé ganándole el mano a mano.

Ximo Navarro | 5

Con su futuro en el Dépor todavía por resolverse, no logró mantener el excelente rendimiento de anteriores partidos.

Arnau Comas | 5

Poco fino en labores defensivas, pagando la diferencia de intensidad entre equipos.

Dani Barcia | 5

Asumió protagonismo con la pelota, pero sin ella perdió un duelo que pudo costar caro con Jesé.

Sergio Escudero | 5

En el último encuentro con el Deportivo rozó el gol olímpico. Escasa efectividad cerrando la banda izquierda.

José Ángel Jurado | 5

Algo falto de ritmo para medirse a un equipo que se jugaba la clasificación para el playoff. Un par de errores llamativos.

Mario Soriano | 6

Fue titular, como en el resto de encuentros de la temporada. Alcanzó el 42 de 42 y abandonó el campo ovacionado.

Noé Carrillo | 6

El canterano saltó al campo desde el arranque del choque y puso mucha voluntad. Pisó área rival y se ofreció para generar juego.

Cristian Herrera | 8

Nadie podrá acusarle de conservador frente al conjunto en el que se formó y desde el que llegó al Deportivo. Impecable encuentro en su despedida. No solo asistió en el 1-2 sino que rozó el empate con un fenomenal cabezazo.

Stoichkov | 5

Otro que disputaba sus últimos minutos en Abanca Riazor. Malogró en una contra mal resuelta la ocasión de dejar huella en el adiós a la hinchada coruñesa.

Zaka Eddahchouri | 8

Remató a la perfección para hacer el 1-2 y siguió buscando aumentar su cuenta anotadora. Cierra el curso como máximo goleador del conjunto de Antonio Hidalgo.

Riki | 5

Reforzó la medular para el segundo tiempo.

Charlie Patiño | 5

Tuvo minutos y recibió algunos aplausos al saltar al campo.

Luismi Cruz | 5

Apenas llegó a participar porque el Dépor no quiso hacer daño en el tramo final.

Giacomo Quagliata | 5

Cita tranquila para el italiano tras varias de alta intensidad.

Samu Fernández | 6

Los últimos minutos del choque sirvieron para premiar al central canterano con su estreno liguero tras haber sido incluido en diversas convocatorias.

«Ha sido una semana de celebración y las piernas no daban para más»

El partido pasó a un segundo plano en una última jornada liguera a la que el Deportivo accedió con el ascenso a Primera División ya asegurado. Antonio Hidalgo destacó el ambiente, disfrutado por él y sus jugadores, ya desde el mismo momento en que pusieron el pie fuera del hotel, donde se reunieron antes de enfrentarse al La Palmas. «Ha sido una auténtica locura. Por mucho que lo tratas de imaginar, siempre tienes la expectativa de cómo va a ser. El recibimiento desde que salimos fue brutal. Se lo merecen, que lo disfruten todos, es una alegría para todos», declaró el técnico, uno de los grandes protagonistas de las celebraciones blanquiazules, donde él mismo ha sido uno de los más aplaudidos por la hinchada.

Hidalgo analizó la derrota en la jornada final como «un partido difícil ante un rival que se estaba jugando todo». «Nos costó entrar en el juego, pero luego hemos tenido situaciones para el empate que no hemos aprovechado. Ha sido una semana de celebración y las piernas no daban para más», subrayó el entrenador deportivista, que al cabo del ascenso matemático del pasado fin de semana en Valladolid apenas entrenó a sus jugadores desde el jueves por la tarde.

«El Las Palmas es un gran equipo, con un gran entrenador, que ha hecho un gran fútbol a lo largo de toda la temporada. Este ha sido el playoff más caro de la historia, y todos hemos tenido que sumar una cantidad de puntos increíble. Solo podemos desearle lo mejor», explicó el técnico acerca de un adversario que acabó el Campeonato de la Liga en la quinta plaza de la clasificación, con 73 puntos, cuatro menos que el Deportivo.

El catalán, que afrontará la próxima temporada su debut como entrenador en Primera División, se refirió a dos de los protagonistas de este ascenso. Sobre Yeremay insistió en que estará al inicio de la pretemporada. «Yo cuento con él el día 6 de julio. Es nuestro estandarte y no ha jugado porque hemos decidido reservarlo un poco», explicó al respecto de la suplencia del dorsal 10 blanquiazul.

Fue mucho más escueto acerca de Ximo. «Vamos a ver. Hay que hablar de su situación y la de algún jugador más. A partir de mañana (por hoy) empezaremos a hablar con Fernando Soriano», dijo en referencia al director de fútbol del club.

Barcia: «Es el equipo de mi ciudad y de mi vida, aún no asimilo lo conseguido»

Dani Barcia logró eludir sin desperfectos la avalancha de aficionados del Dépor una vez acabado el encuentro. «Me cogió en la esquina con toda la gente, pero salí bien», compartía en zona mixta el canterano, inmensamente feliz por haber sido partícipe del ascenso a Primera tras haber completado todas las etapas de formación en el club: «Es el equipo de mi ciudad y de mi vida. Aún no soy consciente de todo lo que se ha conseguido».

El central llevaba emocionado desde mucho antes del arranque del encuentro, sorprendido incluso por el recibimiento propiciado por la hinchada blanquiazul: «Fue increíble. Ya cuando bajamos del hotel era impresionante. Parecía imposible superar lo de cuando subimos de Primera RFEF y lo de hace dos semanas, pero aquí había como el doble de gente». Y aún le quedaba el punto fuerte: «Para mí, Cuatro Caminos es siempre lo mejor de la celebración».

Barcia aventuraba «un equipo competitivo» de cara al próximo curso en la máxima categoría. En él confía en contar con Yeremay: «Tiene contrato y es muy importante para nosotros».

El Burgos y el Eibar se quedan fuera del «playoff» y desciende el Mirandés

La última jornada de la fase regular en Segunda División no alteró ninguno de los puestos clave en la clasificación. Al triunfo del Las Palmas en Abanca Riazor se les sumaron los del Málaga en Zaragoza (0-2), el Almería ante el Valladolid (1-0) y el Castellón sobre el Eibar (2-1). Así, los de Los Juegos del Mediterráneo acaban terceros y se medirán en el playoff al Castellón, sexto. El otro cruce será entre el Málaga, cuarto, y el conjunto canario. A las dos escuadras andaluzas les vale el empate para avanzar a la ronda final.

Por abajo, el Leganés mantuvo la categoría al vencer (1-0) al Mirandés que se suma a los ya descendidos a Primera RFEF.