Éxito de las fiestas organizadas por el Club Hípico de Monforte y vecinos de O Courel
26 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El tiempo no está ayudando este verano para las personas que solo piensan en playas para su tiempo de ocio. Para el resto de los mortales hay vida y diversión mucho más allá de la costa y la mejor prueba se pudo comprobar este fin de semana en Monforte y Folgoso do Caurel.
Los entusiastas directivos del Club Hípico de Monforte organizaron una fiesta en A Parte, lugar en el que se celebra cada año la multitudinaria cita del San Mateo. La jornada comenzó con una comida en la que participaron más de dos centenares de personas de toda Galicia y que se celebró bajo una carpa.
Por la tarde continuó la diversión con protagonismo especial para los más osados que se atrevieron a montar en el toro mecánico, artilugio en el que más de uno dejó clara su destreza.
La entretenida jornada concluyó a altas horas de la madrugada tras la actuación de un dúo musical.
El éxito de la iniciativa fue total y confirmó, según el presidente del club, Manuel Casares, el interés de los monfortinos por la hípica. «Existe afición y por eso nos gustaría contar con la colaboración del Ayuntamiento para ofertar el próximo año actividades relacionadas con los caballos como oferta extraescolar colaborando con los colegios».
La otra gran cita festiva del fin de semana tuvo lugar en Folgoso do Courel con la celebración de la primera fiestas intergeneracional en la que participaron centenares de personas. Los numerosos actos lúdicos fueron organizados por la asociación cultural A Coroa y el área de Turismo municipal con la finalidad de ofrecer distintas alternativas de ocio para todos los públicos.
Las celebraciones comenzaron con la carrera de carrilanas, seguidas de una sesión de una amplia variedad de juegos tradicionales a cargo de la asociación Xotramu de Muimenta. Los que más disfrutaron fueron los más pequeños con paseos a caballo organizados por la yeguada Os Eidos de Caurel.
La actividad continuó durante toda la tarde con la música interpretada por el grupo O Recanto de Quiroga. El humor corrió a cargo del cómico Pedro Brandariz y pusieron la música los grupos Utopía Rock y Guezos.