El concejal y candidato del BNG en Lugo, Antón Bao, señaló ayer que un 30% del PXOM quedará pendiente de ser aprobado para el próximo mandato municipal. Bao señaló que el informe de la Xunta obligará a hacer cambios en uno de cada tres metros cuadrados edificables «propostos no documento aprobado polo PP e o PSOE».
Según apuntó el concejal nacionalista, si se excluye la superficie del Concello donde no se puede construir, queda pendiente de aprobación un tercio del documento. En total, la Xunta obliga a hacer cambios en una superficie de 16,5 millones de metros cuadrados, cuando el suelo total edificable es de 56 millones, sumando suelo urbano y núcleo rural.
Afirmó que no entiende que tanto Orozco (PSOE) como Castiñeira (PP) «celebren tanto o informe da Xunta, posto que en realidade dálle a razón ao BNG e cuestiona aqueles aspectos polémicos do plan que foran denunciados polo BNG, como son as urbanizacións do campo de golf (en Fixós), Bocamaos e Bosende. Bao apunta que aunque el plan fue aprobado por el PSOE y el PP, ahora la Xunta «mándalles revisar un de cada tres metros edificables, co que xogaban na casa, cos árbitros a favor e aínda así non gañan o partido».
Para el candidato del BNG, este PXOM «consolida el modelo urbanístico de las cuestas del parque, «no que a construción prima sobre os intereses dos vecinos e sobre o interese público». Según Bao, el plan votado a favor por PSOE y PP «aproba as torres do Garañón e nin Orozco nin Castiñeira poden eludir a súa responsabilidade».