Diego, un valor al alza en el Celta

Luis Conde MONFORTE/LA VOZ.

LEMOS

La joven promesa monfortina juega en la División de Honor de Juveniles, pero ya apunta al equipo de Segunda División B

09 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Si hay un jugador de la comarca con muchas opciones de llegar al fútbol profesional, ese es Diego Torres Fraile. A sus 18 años, la joven promesa monfortina se ha convertido en un baluarte fundamental del Real Club Celta en la División de Honor de juveniles. Su óptima calidad técnica y su meteórica evolución han llevado a Milo Abelleira, técnico del equipo filial, ha convocarle para entrenar con sus jugadores.

«Estoy muy satisfecho con la temporada que he realizado. A pesar de ser la primera, me adapté perfectamente a la filosofía del equipo, lo que me valió para poder ejercitarme con el equipo de Segunda División B. En la liga de juveniles he cumplido mi objetivo, ser titular con regularidad. Me siento muy cómodo, porque juego en mi posición natural, extremo izquierdo», indicó la joven promesa monfortina.

Diego se formó en las categorías inferiores del Calasancio. A los 15 años tuvo que tomar la primera gran decisión deportiva de su vida. Llamó a su puerta el Pontevedra. No lo dudó, ya que aplicó aquel dicho de que «el tren solo pasa una vez y hay que aprovecharlo». Fue una decisión acertada.

«Me costó adaptarme, porque era la primera vez que me marchaba de casa y dejaba a mis padres y a mis hermanos, pero di en la diana al aceptar la oferta del Pontevedra. Hoy ya estoy en el Celta, que además me abre la posibilidad de renovar mi contrato y seguir en Segunda División B», dijo Diego.

En la entidad pontevedresa estuvo dos temporadas, una compitiendo con el cadete y la otra con el juvenil. «Tengo buenos recuerdos de esa etapa, porque las cosas salieron muy bien, y además tuve la oportunidad de entrenarme con el primer equipo, que entonces entrenaba el actual técnico del Real Zaragoza, José Aurelio Gay. El año pasado llegó el Celta, y fiché», señaló.

Cualidades

Definir a Diego no resulta complicado. Es un extremo zurdo veloz, muy técnico en el regate y destaca por sus centros medidos. También es un gran goleador. «Trato de explotar al máximo las cualidades que tengo. Creo que he estado a la altura y he ayudado a que el equipo estuviera luchando hasta el final de la liga por el título. Quedamos cuartos, pero desplegamos un fútbol de quilates», señaló.

Los técnicos celestes siguen su trayectoria, y es un claro candidato a poder dar el salto a medio plazo, incluso al primer equipo del Real Club Celta. Su sueño es que la próxima temporada, Paco Herrera le convoque para entrenar.