La junta directiva del Calasancio continúa planificando la próxima temporada. Los rectores estudiantiles encargaron la dirección deportiva de la entidad a los técnicos soberinos Míchel y Mario. Los dos preparadores sustituyen en esta función a Cabanelas. Ambos compaginarán este cometido con su responsabilidad al frente de los conjuntos infantil y cadete, respectivamente.
Por lo que respecta al equipo juvenil, que la próxima temporada se estrenará en la División de Honor, el banquillo será ocupado por el entrenador ourensano Marco Antonio Vázquez Marquitos . Este preparador de tan solo 37 años tiene una amplia experiencia en los banquillos y sobre todo en el fútbol base. Sustituye al preparador soberino Julio Corral.
Como futbolista defendió la camiseta del Pabellón, Ponte, Polígono y Soutopenedo. En la parcela técnica, durante tres años fue el coordinador de Mareo, la ciudad deportiva del Sporting de Gijón. Dio el salto al fútbol profesional en el Club Deportivo Ourense, en el que ejerció de director deportivo de la entidad.
El nuevo inquilino del banquillo estudiantil se felicitó de haber sido el elegido por la junta directiva que preside Juan Carlos Díaz. «El Calasancio se puso en contacto conmigo hace una semana y media. Tuvieron en cuenta mi experiencia en el fútbol base para elegirme. No me lo pensé dos veces, porque para mí es una categoría apetecible para entrenar. Hay que darse cuenta que nos veremos las caras con futbolistas casi profesionales. Es un reto muy bonito y a la vez complicado», apuntó el entrenador ourensano.
Cambios
Marquitos reconoce que la nueva categoría exigirá mucho esfuerzo y la llegada de nuevos futbolistas a la entidad estudiantil. «Tienen que venir nuevas incorporaciones, ya que tenemos que reconstruir un equipo que pierde muchos deportistas por edad. No obstante, no será nada fácil fichar porque los equipos no quieren desprenderse de sus jugadores», indicó Marquitos.
Sobre la filosofía que imprimirá a su nuevo conjunto, el entrenador ourensano no deja lugar a ninguna duda. «Quiero un Calasancio honrado y trabajador, porque soy consciente que tenemos muchas desventajas, porque acabamos de ascender. No obstante, en el terreno de juego seremos once contra once. Daremos batalla», dijo.
Esta tarde, Marquitos se desplazará a Monforte para reunirse con el presidente del Calasancio, Juan Carlos Díaz, los nuevos directores deportivos y el resto de miembros de la junta directiva. «Será una toma de contacto en la que hablaremos de muchas cuestiones. Como todavía no sabemos cuándo empezaremos la liga, habrá que esperar para fechar la pretemporada. Lo que tengo claro es que necesitaré como mínimo cinco semanas para poner a tono a la plantilla», dijo el entrenador.
Por su parte, el vicepresidente, Juan Rodríguez, comentó que una de las decisiones que pesó a la hora de contratar a Marquitos fue su dedicación. «Ahora hay que hacer más sacrificios, sobre todo porque los viajes duran más días, y solo lo puede hacer un entrenador con estas características», indicó.