Utilizan una grúa capaz de levantar 650 toneladas para cambiar una pieza de 15.000 kilogramos en uno de los molinillos del parque eólico Serra do Páramo
29 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Una avería en cualquier aparato de casa suele ser motivo de preocupación para una familia por lo que suelen tardar los servicios técnicos y la más que presumible elevada minuta. Aclarado esto, imagínense lo que puede suponer que le digan que la avería afecta a una pieza cuyo peso alcanza los 15.000 kilogramos y cuya sustitución es necesaria hacerla a 105 metros de altura.
Ese diagnóstico fue el que los técnicos le dieron a los responsables de la empresa Virandel, que gestiona el parque eólico Serra do Páramo.
La pieza en cuestión es un multiplicador de 15 toneladas para cuya sustitución fue necesario utilizar una grúa con capacidad para mover 650 toneladas, de las que en España se cuentan casi con los dedos de una mano. La elevada potencia de la grúa fue necesaria por la necesidad de levantar la pieza dañada hasta una altura superior a los 105 metros.
Duración de 30 años
El diagnóstico de la avería supuso un varapalo para los responsables de la empresa que gestiona el parque. Este tipo de componentes están diseñados para realizar su función durante treinta años sin ningún problema y en este caso apenas aguantó dos.
En esta ocasión se derrumbó uno de los grandes mitos de la tecnología. Cualquier vendedor de un producto electrónico siempre responde cuando le preguntan por la garantía de algún producto «es alemán» y no hay necesidad de decir nada más. En este caso la procedencia germana de la pieza no garantizó su durabilidad y por ello su sustituta es de fabricación belga. El mito de la garantía teutona queda por tanto derribado.
La pieza es fundamental para el buen funcionamiento del molinillo. Es un multiplicador que como su nombre indica se encarga de multiplicar por 100 la energía eólica que entra en el molinillo, pasando de 15 revoluciones por minuto (número de vueltas que dan las aspas) a 1.500.
La empresa gestora del parque, que cuenta con 10 molinos de 2 megavatios, es la principal damnificada por la avería. Tienen un seguro que les cubre la garantía de la pieza y su sustitución, pero están indefensos ante el dinero que dejan de percibir por la producción de electricidad, justo en la época del año en la que el parque se encuentra a pleno rendimiento. Se da la paradoja de que estos días estaban gestionando un seguro para cubrir el lucro cesante.
Hasta el momento ya llevan nueve días con el molinillo parado y, en el caso de que se cumplan las previsiones más optimistas, el aparato volverá a estar operativo el próximo sábado. La demora se explica considerando que la nueva pieza tuvo que viajar desde Alemania hasta Goián.
El único apartado positivo de esta avería es poder disfrutar de la oportunidad de comprobar la profesionalidad y precisión con la que trabajan los técnicos de la empresa Vestas, encargados de sustituir la pieza. Trabajar a una altura de 105 metros y con viento, aunque según los expertos las condiciones atmosféricas de ayer eran buenas, resulta una tarea que para los profanos es mucho más que complicada. Ellos la desarrollaron a la perfección.