El alcalde de Friol declaró en el juzgado por el caso del sargento

La Voz

LEMOS

19 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El alcalde de Friol, Antonio Muíña Pena prestó declaración ayer por la mañana, en calidad de testigo, en relación con el caso del cese del sargento del puesto de la localidad, José Antonio Lage. La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de la capital lucense mantiene abiertas unas diligencias como consecuencia de una denuncia formulada contra el agente por un presunto delito de falsedad. Un guardia del puesto ejerce la acusación.

El regidor friolense, tras su declaración, dijo que él nada tenía que ver con la imputación ni tampoco con el cese del sargento del instituto armado. Destacó que no presentó ningún tipo de denuncia y señaló, a su vez, que lo sucedido era una cuestión de carácter estrictamente interno dentro de la Guardia Civil.

El alcalde, que mostró su sorpresa porque en los medios hubiese adquirido él más protagonismo en este caso que el propio sargento, recordó que quien denunciaron a este agente fueron mandos de la comandancia de la Guardia Civil de Lugo que presentaron la documentación en el juzgado y también en la fiscalía para su estudio.

Muíña también destacó que él no llegó a efectuar ningún tipo de presión ante los mandos de la Guardia Civil o el Ministerio del Interior para que apartasen al sargento de Friol. «Todo lo actuado con relación al sargento fue como consecuencia de investigaciones de tipo interno dentro de la Guardia Civil», dijo.

La presencia del regidor en el juzgados se debe a que el agente llegó a presentar en su momento en el Concello una denuncia por una presunta infracción urbanística llevada a cabo por familiares de una concejala del equipo de gobierno. Dicha denuncia contaría, al parecer, con la firma de tres agentes de la Guardia Civil que, supuestamente, no firmaron.

Más declaraciones

Es posible que la jueza que se ocupa del caso y que trata de determinar si el sargento hizo constar de su puño y letra las firmas de sus subordinados en el expediente de la denuncia, como así le acusa uno de ellos y como así lo puso de manifiesto en su momento una asociación de guardias, llame a declarar a más personas en los próximos días.

La semana pasada acudieron al juzgado los tres guardias civiles cuyas firmas aparecen en el expediente elaborado por el sargento del puesto y que, presuntamente, no firmaron. Uno de ellos se negó expresamente a firmar.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) expresó en su momento que el mismo sargento reconoció ante el capitán de Vilalba y ante el que fuera jefe de la Comandancia de Lugo, «haber falsificado la firma de tres guardias civiles». En su momento este colectivo señaló que algunas declaraciones del sargento pretendían «engañar a la opinión pública».