Pinta mal para el Plan Laxa

Alberto López alberto.lopez@lavoz.es

LEMOS

En el mercado sindical, que en Galicia copan tres sindicatos, llama la atención que el color elegido por las tres organizaciones sea el rojo. Para una organización de izquierdas el rojo tiene un significado especial, es normal que lo utilicen. Pero si quieres diferenciarte de tu competencia, quizás alguno debería adoptar otro color. En Monforte, esa sintonía a la hora de hacer márketing va más allá y el rojo también ha sido el color escogido para pintar el edificio sindical. Falta le hacía, por cierto. En los 55 años de vida de la sede esta era la primera vez que se le hacía un lavado de cara al edificio, según Mario Docasar , secretario comarcal de UGT. Los encargados de la reforma -que duró casi dos semanas- fueron los trabajadores que el Ayuntamiento tiene contratados mediante el Plan Laxa y que estos días terminan sus contratos. Además de pintar y limpiar la piedra, tuvieron que vérselas con capas y capas de carteles de todo tipo que ocupaban buena parte de la fachada de la calle Inés de Castro desde hace años. Aunque seguro que eso no es nada en comparación con la idea de pensar en que si no se llega a ningún acuerdo sobre la continuidad del Plan Laxa se verán en la calle en pocos días. Preparados. Aunque en principio no va dirigida a ellos, no les habría venido mal a los trabajadores del Plan Laxa asistir a la Xornada de Emancipación Xove, que organizó la Casa da Xuventude de Chantada, viendo los planes que tiene para ellos la administración. Ninguno. La iniciativa, que pretendía ser un empujón a los jóvenes de la zona en la ardua tarea de buscar empleo, tenía el fin básico de informar de los distintos pasos a seguir para conseguirlo. En la charla, coordinada por la técnica local de empleo, los asistentes aprendieron las normas básicas para la elaboración de un currículo, de una carta de presentación, cómo preparar una entrevista de trabajo o cómo buscar trabajo empleando las nuevas tecnologías. Otra parte importante de la jornada consistió en informar sobre las oportunidades laborales que les puede ofrecer la comarca para no tener que irse a trabajar fuera.

Como recurso -que no tiene por qué ser el último- a los trabajadores que pronto se verán de nuevo en el paro siempre les queda rezar. Un remedio más o menos útil, en función de las creencias y convicciones de cada uno. Ayer, también el Chantada, el obispo de la diócesis de Lugo, Alfonso Carrasco Rouco , mantuvo un encuentro de oración con sacerdotes y fieles en la iglesia parroquial con motivo de la celebración del año sacerdotal. Este era el cuarto de estos encuentros de oración pensados con la -difícil para según quien- intención de que los asistentes vuelvan a descubrir y sobre todo valorar el significado del ministerio presbiteral en la comunidad cristiana.