La empresa Lucusdat, con sede en O Ceao y que se dedica a las instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones, comunicó a sus trabajadores que se veía en la necesidad de recurrir al concurso voluntario de acreedores para tratar de afrontar la situación crítica en la que está sumida. Según explicó el responsable de la firma a los afectados, los problemas económicos, que suponen retrasos en el pago de las nóminas, se deben a que la compañía lucense, que opera en todo el territorio español, tiene pendientes de cobro trabajos realizados para otras empresas y está a la espera de la concesión de una línea de crédito.
Lucusdat no suspende la actividad ni tiene previsto recurrir a un expediente de regulación temporal de empleo porque mantiene la carga de trabajo. La plantilla se desplaza los lunes a los lugares que tiene asignados y regresa los viernes. En los últimos meses se vio obligada a prescindir de algunos operarios, dado que la firma llegó a contar con un cuadro de 57 trabajadores fijos.
La sociedad lucense, que lleva más de siete años en el mercado, adeuda a sus trabajadores la mitad de la paga extraordinaria del mes de julio, la mitad de la nómina de septiembre y la mensualidad de octubre. La empresa, según comunicó a los trabajadores su responsable, adquirió el compromiso de abonar el salario correspondiente al mes en curso.
Lucusdat se dedica a la instalación de redes y equipos en centrales de telefonía, redes de voz y de datos, equipos de seguridad, detectores de presencia y cámaras de videovigilancia. Presta servicios para operadores de telefonía fija y móvil. Entre otros trabajos colaboró en las obras de la M-30, en Madrid; con Telefónica de España y Telefónica Móviles en diferentes ejecuciones, al igual que para Orange y Vodafone.
Hace unos años Lucusdat también participó en las obras del nuevo hospital de San Cibrao, cuya ejecución en los trabajos que tenía encomendados dio por finalizada hace ya algún tiempo.
Reclamaciones
El responsable de la federación de construcción de UGT, Carlos García, recomendó ayer a los trabajadores de Lucusdat que presenten reclamaciones para poder cobrar las cantidades adeudadas por la empresa.
Carlos García recordó que la normativa establece que los trabajadores no pueden solicitar la extinción de la relación laboral hasta que la empresa ha dejado de abonar cuatro nóminas. Insistió que los juzgados de lo social están funcionando muy lentamente ante situaciones similares a las de los trabajadores de Lucusdat porque cada día se acumulan más casos.