La Ribeira Sacra recibe este mes a unos ochocientos niños y trescientos pensionistas en excursiones organizadas
06 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Escolares y pensionistas. Son segmentos seguros para el turismo. Las excursiones son un complemento habitual desde hace años en la oferta educativa de cualquier colegio o instituto, y los clubes de jubilados tienen la organización de viajes como unas de sus principales ocupaciones. Por eso no es extraño que el consorcio turístico de la Ribeira sacra se haya fijado en estos dos segmentos de clientes para tratar de promocionar la comarca entre ellos.
Este mes habrá oportunidad de comprobar los frutos de esta estrategia, porque acaba de echar a andar el programa Ribeira Sacra, recunchos para a aprendizaxe, pensado para estudiantes y el de A Ribeira Sacra máis preto de ti, para pensionistas. Solo durante noviembre, visitarán la Ribeira sacra alrededor de ochocientos escolares y unos trescientos mayores.
De hecho, los primeros grupos ya han llegado. Alumnos del colegio ourensano de Ramiras, por ejemplo, visitaron estos días San Pedro de Rocas y el monumento de Luíntra al afilador. Y la asociación de pensionistas Aires Novos, de Val do Dubra, fueron recibidos en las puertas de la casa consistorial de Portomarín por la alcaldesa, Silvia Rodríguez, y la gerente del consorcio, Alexandra Seara.
Por otro lado, el programa kilómetro cero de la Diputación de Lugo traerá esta semana a varios grupos de excursionistas a la Ribeira Sacra. La asociación Camiña, de Burela, y un grupo de vecinos del pueblo sarriano de Fonteabuín eligieron esta zona para hacer los viajes que les corresponden dentro de este programa.