La Xunta ordena el derribo parcial de un hotel en Belesar

LEMOS

10 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Un expediente abierto por la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas ha desembocado en una orden que obligado a demoler parcialmente un edificio construido a orillas del Miño en la localidad de Belesar, en el municipio de O Saviñao. De acuerdo con la consellería, según explicaron los dueños de la propiedad, la edificación estaba infringiendo la normativa legal referente a las alturas constructivas, sobrepasando en un par de metros el límite que le correspondería en esa zona. Los propietarios, por lo tanto, se han visto obligados a rebajarla hasta que quede dentro de los límites legalmente autorizados. Los trabajos de derribo de la parte superior sobrante comenzaron a ejecutarse ayer.

El edificio, que ya estaba totalmente terminado, pertenece a la bodega José Antonio López Fortes -una empresa adscrita a la denominación Ribeira Sacra, dentro de la subzona Ribeiras do Miño-, que tiene previsto destinarla a hospedaje. El proyecto sigue en marcha, aunque los dueños de la empresa no ocultaban ayer su contrariedad. «Xa estaba feito todo o traballo, que custou moitos cartos, e agora hai que derribar a parte de arriba e facerlle outra vez o tellado, que tamén vai custar bastante diñeiro», comentó a este respecto un miembro de la familia propietaria. «A política é así, o que quere facer algo aquí vese perdido», añadió.

La bodega se encuentra en las inmediaciones del futuro hotel y fue construida por la familia Fortes en tiempos recientes en una antigua zona de viñedo que llevaba tiempo abandonada. En el 2001 se integró en la denominación de origen y produce vinos elaborados con uvas cosechadas en zonas ribereñas de los municipios de O Saviñao y Chantada. Por el momento, los propietarios prefieren no adelantar fechas para la puesta en marcha del negocio hostelero que complementará las instalaciones vinícolas. «Vaise facer igual, pero de momento non sabemos cando estará terminado», apuntaron.

Precedentes

En la orilla opuesta del río, en el término municipal de Chantada, se registró en el 2001 un caso similar, cuando el Ayuntamiento ordenó el derribo parcial de un inmueble que excedía en una planta la altura máxima fijada en la licencia municipal de obras.

Las restricciones para la construcción en este tramo del Miño, por otro lado, se incrementaron hace alrededor de dos años con la creación de un contorno de protección paisajística en torno a la iglesia románica de Santo Estevo de Ribas de Miño, aprobado por la anterior Dirección Xeral de Patrimonio. El área de protección tiene unas 280 hectáreas de superficie y se extiende por las dos márgenes, afectando a terrenos de los municipios de O Saviñao -donde se encuentra el monumento- y de Chantada.