El acuerdo de gobierno entre PSOE y BNG nunca funcionó y un año después la relación es pésima. Los nacionalistas buscaron una moción de censura con el PP
19 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El pacto de gobierno entre PSOE y BNG de Portomarín está a punto de saltar por los aires tras lo acontecido en el último pleno en el que los representantes de ambos partidos airearon sus trapos sucios sin ningún rubor.
El acuerdo, que ya no compartían en ningún punto algunos concejales, se firmó hace un año y no resistió ni doce meses.
El reparto de poder se hizo según lo acordado en la Xunta del bipartito, pero desde el primer momento hubo mutuas acusaciones de injerencia de unos y otros.
Esta división se puede observar con nitidez en la propia estructura del Concello desde la creación de la oficina del teniente de alcalde, que solo ha conseguido dar la imagen de que existen dos gobiernos que no comparten información entre ellos y que se limitan a gestionar cada uno sus áreas.
Las comisiones de gobierno eran un fiel reflejo del abismo que separaba a los socios de gobierno. Las descalificaciones eran habituales y el plante o abandono por parte del portavoz del BNG una constante.
La situación alcanzó unos extremos tan surrealistas que el teniente de alcalde llegó a reunirse en varias ocasiones con representantes del grupo municipal del Partido Popular para estudiar la opción de presentar una moción de censura que le permitiera acceder a la alcaldía. Esa oferta es vox populi y se hizo con el pacto vigente.
Xesús López amenazó en varias ocasiones con romper el pacto, pero nunca llegó a hacerlo. La situación tampoco nunca llegó a estar tan tensa como ahora, por lo que habrá que esperar acontecimientos y saber también si la alcaldesa no decide cesar a su socio.