De los 104 fallecidos de 1999 a los 17 de este año

La Voz

LEMOS

La reducción de fallecidos en las carreteras lucenses en los últimos diez años es drástica, espectacular: superior al 50%. Incluso se podría aumentar considerablemente esta marca este año si la tendencia no empeora espectacularmente. Los expertos en seguridad vial apuntan varias causas para este descenso que, traducido a números, pasa por los 104 muertos de 1999 a los 49 del año pasado. En primer lugar refieren la mejora notoria que se produjo en las comunicaciones en la provincia. Los centenares de kilómetros de autovía que entraron en servicio fueron fundamentales para mejorar la seguridad, por ejemplo, en la N-VI y ahora en la N-634. Después citan las medidas introducidas en el reglamento de la circulación como el carné por puntos, así como los controles de radar y otro tipo de servicios realizados por los agentes de la Guardia Civil. De todos modos, no faltó quien se refiriese a las mejoras introducidas en algunos tramos de carreteras como la N-634 y la Nadela-Monforte como fundamentales. El descenso de accidentes con muertos ha sido especialmente significativo en la citada en primer lugar, no hay que olvidar que en el año 2000 contabilizó un total de 12 fallecidos; uno menos al año siguiente y 10, en 2004. En los años venideros el descenso fue espectacular, sin embargo el número de fallecidos siguió siendo todavía muy elevado. El año pasado, por ejemplo, perdieron la vida en esta carretera, en el tramo que discurre por la provincia lucense, cuatro personas, igual cantidad que en 2005, sin embargo hubo una menos que en 2007. Fue especialmente complicado, dicen los especialistas en seguridad vial, el tramo comprendido entre Barreiros y Mondoñedo. La entrada en servicio del tramo de la A-8 entre Baamonde y Vilalba mejoró notoriamente la seguridad de este vial que registra un gran volumen de tráfico. Queda todavía mucho tiempo para que entre en servicio lo que queda hasta Barreiros, teniendo en cuenta de que se trata del tramo más complicado orográficamente. La entrada de la vía rápida de Sarria también hizo descender la siniestralidad en la carretera de Monforte que ya había mejorado en seguridad tras una reseñalización.