Nebuja, la «hermana de verano»

LEMOS

La pequeña saharaui Enhbouha Leabeid, de 11 años, disfruta de su cuarto estío acogida por un joven matrimonio lucense que tiene otras tres hijas: de 9, 6 y 1 año

12 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A Valentín y Mónica (Coca) les encantan los niños. Este joven matrimonio lucense tiene tres (Paula, de 9 años; María, de 6; y Raquel, de 15 meses) y en verano acoge a una cuarta muy especial. Su nombre oficial es Enhbouha Leabeid, aunque familiarmente la conocen como Nebuja , «la hermana de verano». Este es el cuarto año que la pequeña saharaui, de 11 años, pasará julio y agosto con su familia lucense, dentro del programa Vacaciones en Paz.

«Agora é un encanto, ten as súas historias, como teñen as miñas, pero dá gusto con ela», destaca Valentín. Pero no siempre fue así. El primer mes del primer año fue caótico. «Prácticamente no sabía decir nada en español», recordó Coca, y relató una anécdota: cada vez que iban al parque, la niña se descalzaba y se echaba a correr. «Nos campamentos andan case sempre sen zapatos, e teñen os pés duros, así que non lle doía nada».

Bastaron unas sencillas normas «de lo que se puede y no se puede hacer», y unas rutinas para que Nebuja se calmase y la convivencia transcurriese como la seda. La relación con Paula y María -Raquel es todavía bebé- está llena de juegos, travesuras y también enfados. «Únense as tres para o que lles interesa, outras veces discuten e non se falan...», declaró el padre con una sonrisa. Sus entretenimientos favoritos son la piscina, la televisión y la Nintendo.

La familia pasará todo el verano en Lugo debido al trabajo de los padres, que son autónomos. Coca es farmacéutica y su marido comercial. Con todo, harán excursiones a Vilagarcía, a la playa a Pontedeume y a la casa de los padres de él, en Vilachá (Cospeito).

Grifos de agua de regalo

El tiempo que pasen en Lugo, las cuatro pequeñas disfrutarán juntas de parques, juegos, helados y de la piscina del Fluvial. Sobre todo Nebuja, que se muestra fascinada por el agua, un bien escaso en el Sáhara, como muestra un detalle que invita a reflexionar. De recuerdo para sus familias, muchos niños saharauis que pasan el verano en Galicia quieren llevarse grifos. Imaginan que estén donde estén, de ellos siempre mana agua.