El vicepresidente de la Diputación, Antón Bao, visitó Sarria para firmar con el alcalde, Claudio Garrido, y el delegado de Cultura, Xermán Arias, un protocolo para iniciar el proceso de construcción de un campo de fútbol de hierba artificial. Al acto asistieron también directivos de la Sarriana.
Los tres políticos coincidieron en afirmar que esta infraestructura era de vital importancia para Sarria considerando el número de licencias de futbolistas, casi 200, que tiene el club de la localidad solo en categorías inferiores.
El futuro campo se ubicará en las instalaciones que hace años se utilizaban como campo de rugbi en el área recreativa de O Chanto. Los practicantes de este deporte no quedarán desplazados, ya que al lado del nuevo terreno se dejará una zona amplia para trasladar el de rugbi.
El Concello iniciará en los próximos días un proceso de negociación para adquirir tres parcelas que necesitan para completar la zona deportiva. Si no se lograra mediante este proceso recurrirían a la expropiación de estas parcelas de suelo dotacional para poner a la disposición de la Diputación los terrenos necesarios.
Antón Bao manifestó que el objetivo de la Diputación es iniciar la obra del campo cuanto antes y cuentan con hacerlo a continuación del de Viveiro. No quiso entrar a valorar el posible presupuesto de la obra, pero sí aclaró que la media de dinero que requieren este tipo de instalaciones está muy aproximada a los 300.000 euros. «É unha cantidade considerable, pero Sarria necesita esta infraestructura e vaina ter cando dispoña dos terreos».
La idea de los responsables municipales es que los vestuarios se construyan en el local destinado antiguamente a albergue. También tienen proyectado para esta zona construir más pistas de tenis.
El nuevo campo de fútbol de superficie sintética estará operativo, si no surgen complicaciones, en un plazo aproximado de año y medio.