La jugadora, formada en las categorías inferiores del Ribeira Sacra, prefiere abandonar la práctica de este deporte y centrarse en el mundo laboral
17 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.A sus 25 años y con más de 12 en la práctica activa, Jennifer Mendoza dice adiós al voleibol de élite. La deportista monfortina justifica esta decisión por razones estrictamente laborales.
-¿Cuál es su situación?
-En principio he tomado la decisión de dejar el voleibol, porque quiero empezar a trabajar. No quiero llegar a cumplir los 30 años sin experiencia laboral.
-¿No es compatible una cosa con otra?
-No, porque si fichas por un equipo de élite tienes que entrenar mañana y tarde. Además, a esta circunstancia hay que añadir los viajes.
-¿Fue doloroso tomar esta decisión?
-No es fácil, aunque yo llevaba mucho tiempo meditando esta decisión. No ha sido cuestión de semanas o días, esto se remonta a hace un año. Además, también arrastré una hernia de disco, que no me permite competir como yo quiero. No obstante, insisto en que las razones son estrictamente laborales.
-No me diga que no hay una posibilidad remota de que vuelva.
-No es fácil que cambie de opinión. Lo haría en última instancia, es decir si pasados estos meses no encuentro trabajo.
-¿Habló con usted el Ribeira Sacra en las últimas horas?
-Sí. El pasado martes me hicieron una proposición, en la que podría compatibilizar competición y trabajo.
-¿Está contenta de la temporada que ha realizado con el Burgos?
-No ha estado nada mal. Hay que darse cuenta que finalizamos quintas. En el rendimiento individual tampoco me quejo, ya que jugué todos los partidos. Ha sido uno de mis mejores años. Hay que tener en cuenta que la crisis ha pasado factura en lo concerniente a fichajes de nacionales y extranjeras.
-En la selección ya notan su falta.
-A ellos ya les confirmé durante la Copa de la Reina que lo dejaba. No obstante, me siguieron y me propusieron que fuera solo un mes de los cinco de concentración.
-¿La cambió el voleibol?
-Sigo siendo la misma persona. Mantengo las mismas amistades, me relaciono con todo el mundo. El deporte no debe cambiar a las personas. De eso estoy muy contenta. Estoy satisfecha de volver a casa, y de estar con mi gente.