La elección del alcalde de Taboada como nuevo responsable de la Consellería de Educación en Lugo obligará al Partido Popular a buscarle relevo al frente del Ayuntamiento. Ni el elegido ni quienes lo han seleccionado para su nuevo cometido parecen tener muy claro si el puesto es legalmente incompatible con el de alcalde, pero nadie duda que en la práctica a José Ramos le va a resultar materialmente imposible compaginar la consellería con el Ayuntamiento. El concejal Ramiro Moure se perfila como el futuro alcalde.
Ramos lleva 26 años al frente de la alcaldía de Taboada y unos pocos más como director del colegio público local. Es por tanto funcionario de la Consellería de Educación, un requisito imprescindible para ejercer como responsable de la delegación provincial de ese departamento. En el nuevo organigrama de la Xunta elaborado por el PP, los nuevos superdelegados territoriales asumen las competencias de todos los antiguos delegados, pero en cada consellería tiene que haber un jefe provincial elegido entre los funcionarios.
La experiencia profesional de José Ramos y su condición de hombre de partido lo convierten en un candidato idóneo para un puesto en el que deberá actuar en coordinación con la delegada de la Xunta en Lugo, Raquel Arias, alcaldesa de Sober hasta hace unos meses y, como tal, compañera de Ramos en foros supramunicipales como el consorcio de turismo o la asociación gestora del plan Leader para la Ribeira Sacra lucense.
Mover banquillo
La contrapartida es que su elección va a obligar al PP a mover banquillo en Taboada. Preguntado ayer por esta cuestión, José Ramos se limitó a recordar que su nombramiento no ha sido todavía oficialmente notificado por la Xunta y que en esas condiciones él prefiere guardar silencio. En cualquier caso, parece claro que su marcha a Lugo le impedirá seguir al frente del Ayuntamiento. Si al final resulta que se trata de dos cargos incompatibles desde el punto de vista legal, el recambio será rápido. En caso contrario, también habrá relevo porque la dirección de la delegación provincial de Educación reclama dedicación a tiempo completo y deja poco margen para gobernar un municipio.
La decisión sobre la persona que sustituirá a Ramos en el Ayuntamiento todavía no está tomada. Le corresponde hacerlo al comité local del PP, pero todas las fuentes consultadas coinciden en apuntar a Ramiro Moure, como la persona más adecuada para asumir esa responsabilidad. Persona de la entera confianza de Ramos, es su segundo desde hace años en el Ayuntamiento, donde ocupó la concejalía de Cultura y se encarga de la organización de la Festa do Caldo de Ósos, un certamen que consiguió asentar después de unos inicios titubeantes. En la actualidad ejerce también como responsable del grupo de desarrollo local que aplicará el plan Leader en las comarcas de Chantada y A Ulloa durante los próximos años.
En todo caso, para confirmar que el próximo alcalde será él habrá que esperar. Primero, a que la Xunta haga oficial el nombramiento de José Ramos en la Consellería de Educación, un paso que se podría demorar todavía unos días. Y segundo a que se determine si Ramos puede hacer una transición pausada o debe dejar la alcaldía en el mismo momento de tomar posesión en Lugo.