Es difícil resumir en una sola ocupación el currículum laboral y vital de Leopoldo de Soto, historia viva del último medio siglo en Chantada. Banquero (pero no empleado, sino propietario), diputado provincial, presidente del casino, creador de eslóganes turísticos... Y ahora, ya jubilado, «contador de historias».
-Fue usted el dueño de la Banca de Soto.
-Soy el último de una saga de banqueros, empecé en 1947 y estuve 44 años en banca, de aquellas en Chantada solo estábamos el Pastor y nosotros. El primero de la saga fue mi abuelo Benito Soto Linares en 1862 en la casa de Lemos, hoy la Casa da Cultura. Era banco y comercio mixto donde se vendía aceite, subalterna de tabacos, despacho de emigración... muchas cosas. En el año 1900 compro la casa del marqués de Valladares, donde está hoy el viejo edificio del banco y en los años cuarenta su hijo Fernando fundó la farmacia en una parte del bajo.
-¿Aquellas oficinas se parecían a las de ahora?
-Antes había muchos más empleados. Cuando lo vendimos éramos trece en Chantada, y teníamos oficinas en Escairón, Monterroso, Ribadeo y Lugo. Antes no se hacían hipotecas, eran pólizas de crédito.
-Pero usted no ha sido solo banquero.
-Estuve de director del banco en Lugo, donde fui diputado. Luego viví en Vigo, pero mi sitio es Chantada. Fui presidente del casino y de las fiestas de 1969 cuando traje al Deportivo y al Ourense. La primera subida automovilística a Chantada la hice yo, también traje a Fraga como ministro de Educación y Turismo al Folión de Carros y creé el eslogan «Chantada Corazón de Galicia», que puse sobre una foto aérea del pueblo que encargué a Paisajes Españoles; todavía la conserva mucha gente. Ahora me gusta mucho contar historias vellas do pobo aos meus amigos da tertulia no bar Gaiola [es el Meigo pero quiere llamarle así], pero o que máis me gusta son os títeres, a juerga . É o mellor de Chantada.