El crítico Gerry Dawes, que participa en una misión comercial de importadores de Estados Unidos, destaca el potencial por explotar de los vinos de la ribera del Miño
11 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«Los vinos de tempranillo son un muermo». Gerry Dawes no se corta a la hora de emitir juicios. En un mesa del restaurante monfortino O Grelo, proclama entre sus compañeros en una improvisada cata el aburrimiento que le producen muchos modernos riojas. Tintos que pueden estar a la última moda, pero que el crítico estadounidense no quiere ver proliferar ni en pintura en la Ribeira Sacra. «El problema es que aquí todo el mundo quiere hacer el vino que piensa que demanda el mercado. Y ese es el gran error: no vas a ningún lado haciendo malas imitaciones de otras imitaciones», advierte.
Dawes, que participará hoy en una cata en el Centro de Interpretación do Viño da Ribeira Sacra junto a un grupo de importadores estadounidenses, preparó la pasada semana el terreno para esta misión comercial con una rápida visita a la zona. Acompañado por su amigo Basilio Izquierdo, una de las grandes referencias de la enología moderna en La Rioja, recaló en Pena das Donas, Dominio de Bibei, Algueira y, casi por casualidad, en una pequeña bodega de cosechero de Chantada, cuya ribera fue el gran descubrimiento de su recorrido más reciente por la Ribeira Sacra.
Al alcance de la mano
«He visto cosas muy interesantes en Chantada, que es una zona donde se pueden hacer vinos extraordinarios. Ahora posiblemente no los haya, pero lo tienen al alcance de la mano», opina Dawes. ¿La receta? No buscar sobremaduraciones de la uva, ni maceraciones abusivas en la bodega, sino cuidar la viticultura, sobre todo los rendimientos por cepa, para que el vino exprese su terreno de procedencia, el famoso terroir del que presumen los franceses. «Llevo cuarenta años vinculado profesionalmente al mundo del vino y puedo asegurar que en Chantada se pueden hacer vinos con la finura de un Borgoña, tintos concentrados y cargados de fruta que no necesitan pasar de doce grados de alcohol», señala el crítico.
Chantada fue su principal hallazgo, pero no el único. Dawes se muestra también muy impresionado por los vinos que elabora en Trives Dominio de Bibei, propiedad de los hermanos del diseñador Adolfo Domínguez. Desde su punto de vista, en esta bodega se puede probar lo más próximo a un grand cru , el gran vino que la crítica espera de la Ribeira Sacra para situarla entre la élite de las denominaciones de origen españolas. «En Dominio de Bibei están empezando y es lógico que no llegasen aún a ese grand cru de Ribeira Sacra, pero te enseñan ya cómo será algún día. Es una bodega que no quiere estropear la finura del vino con una barrica muy marcada, que es el camino a seguir», sostiene el experto estadounidense.
Importantes firmas
Además de Dawes, que acude en representación de la firma Marble Hill Cellars , en la cata que se celebrará en el Centro do Viño da Ribeira Sacra participarán representantes de las empresas importadoras Bacchus International , Vintage Wines , Undiscovered Wines , Pacific Plaza Imports , Beacon Wine Company y Henry Davis Organic Selection . Todos visitan Galicia en una misión comercial organizada por las cámaras de Vilagarcía y Ferrol, aprovechando la celebración en esta última ciudad de la feria Fevino, que reúne a importantes bodegas de las principales denominaciones de origen españolas. Por parte de Ribeira Sacra, participaron las bodegas Algueira, de Fernando González, y Régoa, de José Antonio Prieto, que comenzó a comercializar recientemente sus vinos elaborados en barrica.
Dawes cree que si se consolida la viticultura y las bodegas evitan elaborar vinos que se parezcan a los de otras zonas, Ribeira Sacra está llamada a ser una denominación de origen de referencia. «Ribeira Sacra es un país de vinos, lo tiene todo para ser el Priorato del Atlántico: terruños y unas variedades que no hay en otros lugares», asegura el crítico. Y Basilio Izquierdo, maestro de enólogos riojanos que hoy firman vinos de cien puntos Parker, le echa un capote a su amigo: «Gerry no entiende de términos medios, pero hay algunas cosas en las que tiene más razón que un santo».