A Merced recuperará su esplendor

LEMOS

El monasterio de Sarria, en pleno camino Francés, será objeto de una profunda reforma con un proyecto cuyo presupuesto asciende a 375.000 euros

31 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El convento sarriano de A Merced será objeto de una profunda remodelación al ser incluido dentro de las obras que la Consellería de Innovación incluyó en el programa de mejoras en los distintos caminos de Santiago en la provincia.

Este monasterio, además de ser uno de los símbolos más identificativos de Sarria, es también uno de los lugares de paso más importantes del camino Francés.

Sus orígenes se remontan al siglo XIII y están ligados por completo a las peregrinaciones. La tradición relata que dos ermitaños venidos de Italia que regresaban de peregrinar a Santiago se quedaron cuando retornaban en una capilla ermita que en aquellos tiempos se llamada de San Blas pata atender desde ella a los peregrinos.

El monasterio se construyó durante el románico tardío de Galicia bajo la advocación de Santa María Magdalena. Por ello los frailes eran conocidos popularmente en la zona como los magdalenos .

En su arquitectura hay una gran mezcla de estilos fruto de los más de 700 años de historia que tiene, pero predominan los de los siglos XVI, XVII y XVIII.

A lo largo de su dilatada historia fue objeto de varias restauraciones, las más importantes a principios del siglo XX.

En la actualidad el monasterio ocupa una superficie de 88 metros de longitud por 38 de anchura. Consta de dos pabellones longitudinales y cuatro transversales que encierran un claustro central y dos patios laterales. Cuenta con iglesia, refugio de peregrinos, residencia de los religiosos mercedarios, colegio e instalaciones de tiempo libre.

Una de las obras de mayor relevancia es el retablo del altar mayor, que será objeto de una profunda restauración para que recupere todo su esplendor.

La composición es el resultado de la obra primitiva y de numerosos añadidos posteriores. La primera referencia que se tiene de él data de 1705 y dice que estaba compuesto de dos cuerpos o tramos y tres calles con seis hornacinas. La última modificación en esta obra fue el cambio de la mesa de madera del altar por una de piedra en el año 1968.

Los responsables del convento, los padres mercedarios, manifestaron su enorme satisfacción por el anuncio de estas obras que hace años que están reclamando a las distintas administraciones.

Si el expediente no sufre ninguna demora, los trabajos podrían comenzar en los próximos meses y posiblemente estar concluidos a finales de año.