Quién lo iba a decir hace sólo unos años, cuando la denominación de origen era un proyecto con muy pocos visos de llegar a cuajar. Un joven bodeguero de Ribeira Sacra codeándose con alguna de las bodegas más importantes de Ribeira del Duero en una promoción de vinos en Estados Unidos. Pues bien, han bastado poco más de diez años de andadura para que el sueño sea realidad. Pedro Rodríguez , de la bodega Guímaro, acaba de presentar sus marcas en las ciudades de Nueva York y San Francisco , junto con otras bodegas españolas, en sendos actos dirigidos a propietarios de vinotecas y restaurantes y críticos especializados. ¿Cómo se las arregló para seducir a los importadores? Muy sencillo: una cata a bordo del catamarán del Cañón do Sil y al día siguiente ya le estaban pidiendo vinos para sus catálogos.
Pero cuidado: no sólo de paisajes espectaculares vive el hombre. Las exigencias sobre la calidad y la presentación del producto son muy altas en un mercado tan competitivo como el estadounidense. Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de Pedro Rodríguez de su visita fue la seriedad de este tipo de promociones. «Allí catan exhaustivamente todos los vinos y una vez que tienen una impresión sobre ellos se acercan al bodeguero para pedirle todo tipo de detalles sobre el tipo de elaboración, las uvas que llevan... Por eso veo muy importante estar allí, porque un vino que no atiende nadie es un vino sin personalidad», explica el bodeguero. Otro detalle revelador: «Aunque aquí se tiende a no citarla, la presencia de la variedad en la etiqueta es para ellos un detalle muy importante». Nuevas variedades que se ponen de moda. Alguién podría pensar que la alusión a las variedades no será tan importante cuando los vinos están elaborados con mencía o godello, y no con las omnnipresentes cabernet o chardonnay . Pues se equivoca. «La mencía y el godello cada vez les suenan más. Para la Ribeira Sacra hay un antes y un después de las puntuaciones de Parker, otra cosa es como lo utilicemos», sostiene el bodeguero de Sober. Robert Parker , que delega en su equipo la supervisión de todos los vinos que no sean Burdeos , no se acercó por las promociones en las que participó Guímaro, pero sí lo hizo, entre otros, el influyente crítico Josh Raynolds , del Internationnal Wine Cellar .
El baloncesto es su pasión y estos días lo demuestra durante los partidos de la selección española en Ourense. Juan Antonio San Epifanio, conocido en el mundillo como Epi, el que fuera mejor alero europeo en la década de los 80, visitó ayer la Ribeira Sacra para conocer de primera mano la bodega Vía Romana. El alcalde chantadino Manuel Anxo Taboada sirvió de guía a este grande del baloncesto, que venía acompañado por el popular y peculiar narrador deportivo Andrés Montes. Quién sabe si durante la retransmisión del próximo partido de la selección en el Pazo dos Deportes Paco Paz escucharemos algún guiño a nuestros vinos.