En unos concellos disfrutan ya de las piscinas y en otros buscan en los municipios cercanos la posibilidad de darse un baño
11 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Las posibilidades de disfrutar de la temporada estival y de darse un baño cuando a uno le apetezca no son las mismas en los diferentes ayuntamientos de la comarca chairega, donde se dan las dos caras de una misma moneda. La cara la representan aquellos concellos que disponen de piscinas y playas fluviales para que niños y mayores se den un buen chapuzón cuando el tiempo acompaña, y la cruz es la de los municipios que carecen de sus propias zonas de baño, con lo cual sus vecinos tienen que desplazarse en busca de una refrescante zambullida.
Si hablamos de buenas opciones para el baño en la comarca de Terra Chá, la palma se la lleva su capitalidad, Vilalba, donde el parque acuático funciona ya desde el pasado 27 de junio. Abierto de lunes a domingo de una a nueve de la tarde, los que lo deseen pueden bañarse por dos euros al día, aunque también cuentan con bonos para diez baños que cuestan 15 euros. Este parque acuático, que en los días de sol se llena de gente, está situado en la playa fluvial del río Magdalena, otra buena alternativa para las horas de esparcimiento, y más ahora que se ha ampliado el paseo. Sin salir del municipio vilalbés, hay quienes optan por refrescarse en la charca do Alligal, en Codesido.
Precios módicos en Guitiriz
Los guitiricenses y también los que los visitan disfrutan ya desde primeros de mes de sus lugares para el baño. Los que prefieren lo natural acuden al área recreativa de Sete Muíños; aunque hay otros que se decantan por la piscina, donde incluso ofrecen cursos de natación. Los precios por disfrutar de estas instalaciones son muy módicos, ya que oscilan entre los cincuenta céntimos que pagan los residentes en Guitiriz y el euro que se les cobra a los de fuera.
En Castro de Rei la gente puede optar por el área recreativa del río Azúmara, o bien por la piscina situada en Castro de Ribeiras de Lea, que abrió sus puertas al público el día 1 de este mes y que ya está notando una gran afluencia de bañistas. La entrada cuesta entre uno y dos euros; mientras que los bonos de temporada oscilan entre los 20 euros que cuesta el destinado al público infantil y los 60 del bono familiar. Los que se apuntan a los cursos de natación pagan seis euros por quincena.
En el municipio de Xermade, lo más parecido a una zona de recreo para la época estival es el área recreativa de Cabreiros. Así las cosas, son muchos los que optan por desplazarse hasta Vilalba. Como reconoce el regidor, Tomás Rodríguez, la construcción de una piscina «xa hai anos que figura entre as previsións, pero de momento non prosperou».
Begonte y Pastoriza, a la espera
Algo similar ocurre en Begonte y en A Pastoriza, donde los anteriores alcaldes habían firmado convenios con la Diputación Provincial para la construcción de piscinas municipales, proyectos que todavía no han fructificado. En el caso del concello begontino, están a la espera de encontrar una ubicación idónea. Mientras tanto disponen de dos clubes fluviales, pero ambos son privados.
En el concello pastoricense continúan los contactos con el organismo provincial con vistas a elaborar el proyecto para construir la piscina. Hasta entonces, los residentes en este municipio tienen que conformarse con disfrutar de la playa fluvial ubicada en la parroquia de Baltar, con un bonito entorno y dotada de zona de acampada a orillas del Miño.
Por lo que respecta al ayuntamiento de Abadín, el área recreativa de Gontán, habilitada hace un par de años, se suma a la existente en la parroquia de Moncelos, siendo ambas muy propicias para refrescarse del sol.