Una decena de minusválidos han iniciado o completado su formación automovilística en el turismo adaptado de la Autoescuela Europa, el único que existe en la provincia
04 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Acelerar y frenar con las manos o controlar las intermitentes, las luces de emergencia, el limpiaparabrisas y la bocina mediante un telecomando situado sobre el volante son dos de las adaptaciones con que cuenta el único coche de autoescuela para discapacitados que existe en la provincia. Pertenece a la Autoescuela Europa, de Lugo, y en los tres meses que lleva funcionando ha contribuido a la formación de casi una decena de conductores, según destacó ayer el director del centro, Juan Taboada.
El primero de ellos aprobó el carné de conducir el martes y lo hizo a la primera. «Fixo trinta prácticas, o normal en moitos condutores que non teñen ningún tipo de discapacidade», subrayó la monitora, Rocío Llenderrozos López.
Ayer fue día de estreno para Tamara García Valín, una joven de Guntín de 17 años que está a punto de concluir sus estudios de Laboratorio y desea quitar el carné de conducir en cuanto pueda. Tiene espina bífida y grandes dificultades para mover las extremidades inferiores, por lo que se ve obligada a pilotar únicamente con la parte superior del cuerpo.
Antes de subir al vehículo escuchó las tranquilizadoras instrucciones de Rocío. «Ao non ter embrague [el turismo es automático] nunca se nos vai calar, que é o que máis lle costa aprender aos demais», sonrió la monitora.
Un aro paralelo al volante hace las funciones del acelerador, una palanca actúa como freno y la caja de cambios es automática. «Lévase ben, gustoume moito, xa me tarda repetir», confesó la joven alumna al concluir su primera práctica.
Casi al cien por cien
«O coche está adaptado case ao cen por cen dos poblemas de minusvalía, porque dispón de mandos adaptables intercambiables de posición», declaro Taboada.
Y añadió: «Por exemplo, unha persoa que padece hemiplexia, que ten paralizada unha parte do corpo, pode intercambiar os mandos. Unha persoa parapléxica, que ten as pernas inmóbiles, pode conducir valéndose dos brazos e das mans». «Son xente super agradecida, que no día a día atopa un montón de atrancos. O coche non ten embrague, así que o que máis lles custa facer son os xiros e os aparcamentos, pero enseguida van controlando e manexando o vehículo», relató la monitora.
La pasada primavera, Autoescuela Europa firmó un convenio de colaboración con la delegación lucense de la Confederación Galega de Minusválidos (Cogami).
«Nosoutros comprometémonos a comprar un turismo adaptado e Cogami a publicitar a existencia do mesmo entre os asociados, así como a pedir conxuntamente cursos subvencionados para formar a discapacitados», relató el responsable del centro de enseñanza automovilística, que visitó autoescuelas de otras provincias para adquirir experiencia en este ámbito.