El Parque do Miño ha conocido mejores momentos. Esta zona verde acusa los efectos de las obras para la instalación de la nueva red de colectores y del alumbrado de la N-VI. El PP reclama mejoras en este parque y el gobierno local intenta que los organismos que efectuaron las citadas obras se encarguen de devolverlo a las condiciones que tenía anteriormente.
La concejala popular Teresa Taboada señaló que la capital lucense debe tener sus parques en las mejores condiciones posibles ahora que se acerca la temporada de verano. Citó el del Miño y demandó la apertura de todos los tramos (parece referirse más propiamente a la senda fluvial).
Por su parte, el concejal delegado del alcalde para Medio Ambiente, Lino González Dopeso, señaló que el citado parque fue creado cuando ya se sabía que los colectores generales que había no eran capaces de cubrir las necesidades de la ciudad. Una vez hechas las obras, que aún no están finalizadas, es el momento -indicó el edil- de que la Confederación adopte las medidas necesarias para que todo quede como estaba.
González Dopeso recordó también que las obras para la instalación del alumbrado de la N-VI las ejecutó Fomento. Está convencido de que no será necesario que el Ayuntamiento destine recursos a este parque. Manifestó también que la lluvia no permitió consolidar algunas de las mejoras efectuadas en esta zona.
Es de destacar que antes del inicio de las obras de los colectores, el Ayuntamiento realizó un detallado inventario del Parque do Miño.
En la actualidad, lo que presenta un peor estado es lo que fue la vía de acceso para vehículos a motor, cerrada ya antes del inicio de las obras. Los senderos sufren encharcamientos en algunas zonas y resulta incómodo caminar o correr por ellos.