Seis licenciadas en Medicina se incorporaron a la formación MIR en la especialidad de médico de familia en centros de salud de Lugo y de la Costa
24 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Podría interesarle quedarse con alguno de estos nombres: Yaremi Morales, Gleybis Troya, Ángeles Roca, María Guinda Giménez, Vanesa Domenech o María del Carmen Chao López. Todas ellas son licenciadas en Medicina por diferentes facultades y cualquiera de ellas podría figurar en su cartilla de la Seguridad Social como su médico de cabecera, dentro de cuatro años, cuando completen su formación. Las seis empezaron en esta semana la especialidad, el MIR en medicina de familia y comunitaria, en la unidad docente de atención primaria de Lugo. En los próximos días tendrán la oportunidad de entablar contacto con sus primeros pacientes. Eso es lo que están deseando todas ellas, casi desde que empezaron sus estudios.
Entre las seis residentes de primer año hay dos de Lugo: María del Carmen es de Viveiro y Ángeles de Guitiriz; otras dos son cubanas, Yaremi y Gleybis; una zaragozana, María y otra de Tarragona, Vanesa. Para estas dos últimas sus referencias son los centros de salud de Burela y de Xove, en los que trabajan sus tutores y el hospital, el de Burela. Las otras cuatro rotarán por el Xeral y por los ambulatorios que están acreditados para este tipo de docencia.
Más oferta
Las seis proceden de diferentes facultades, -una de ellas se formó en el extranjero- pero las une la especialidad que eligieron, que aseguran que es vocacional: la de medicina de familia, salvo a Vanesa, que hubiera preferido oncología, pero cuando le tocó su turno ya no quedaba ninguna plaza disponible.
La oferta de plazas MIR en atención primaria de este año fue de diez, pero no se cubrieron todas, según apuntó el coordinador de la unidad docente de Lugo, Francisco Martínez, que hace años también fue residente de primer año.
La especialidad de Medicina de Familia es la que más plazas oferta año tras año porque también es la que mayor número de profesionales absorbe.
En la provincia de Lugo están acreditados para la docencia los centros de salud de Fingoi, Milagrosa, San Roque, Sarria, Burela y Xove y cada centro cuenta con una media de dos a cuatro tutores, que son los encargados de verificar que el programa de la especialidad se está desarrollando de forma adecuada.
La misión del tutor, según explicó Martínez, no es sólo la de compartir consultas en primaria, sino también transmitirle a sus alumnos las habilidades que tiene que adquirir en las especialidades hospitalarias por las que rotan, que le serán muy necesarias una vez que complete su formación.
Los residentes pasarán por diferentes servicios como cardiología, neumología, endocrinología, oftalmología y traumatología, entre otros.