Un ultraje al Primeiro de Maio

LEMOS

UGT denuncia ante la Inspección a una empresa que mantuvo operarios trabajando en las reformas de una tienda de Telefónica, situada donde finalizó la manifestación

06 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La empresa que realiza las obras de reforma de la tienda que Movistar tiene en la plaza de Armayá recibirá, casi con seguridad, la visita de la Inspección de Trabajo. Los participantes en la manifestación del Primeiro de Maio, incluidos los máximos responsables comarcales de UGT y de Comisiones Obreras, pudieron comprobar cómo el Día Internacional del Trabajo, había entre seis y ocho operarios dentro del inmueble en plena faena.

El responsable de la la federación de construcción de UGT, Carlos García Vázquez. presentó una denuncia ayer mismo ante este órgano, al que solicita que compruebe los hechos denunciados y «adopte las medidas sancionadoras oportunas en materia de incumplimiento contractual relativo al incumplimiento del calendario laboral de la construcción».

Lo que más molestó a UGT en este caso, aparte de escuchar los golpes de los obreros durante los discursos del Primeiro de Maio -el escenario estaba justo al lado de la puerta de la tienda- fue el hecho de que pertenezcan al sector de la construcción. Según Carlos García Vázquez, no es de recibo consentir más incumplimientos del convenio provincial, a la vista de los 30 despidos en Ingemarga, precisamente por reclamar su derecho a no trabajar los fines de semana, algo que aparece recogido en el convenio colectivo de construcción, por el que se rigen. Las sensibilidades ante este asunto están a flor de piel ya que está próxima a ver la luz la sentencia por las rescisiones de los contratos y de su contenido depende el futuro de un buen número de familias de la comarca de Guitiriz.

Una burla

A la MCA-UGT le pareció un escándalo que los entre seis y ocho operarios, muchos de ellos inmigrantes, estuvieran trabajando en el día más reivindicativo del año. «Temos -aseguró Carlos García Vázquez- a catrocentas persoas de testigos do que figura na denuncia: todos os que estábamos na manifestación». García Vázquez no podía disimular su enfado por lo ocurrido, que interpretó como una burla a los trabajadores y a los propios sindicatos.

Cuando los participantes en la marcha llegaron a la plaza pudieron comprobar que había actividad en el local que reforma Movistar y que, al parecer tienen prisa en acabar de reformar porque ya existe una fecha para la reapertura. Uno de los líderes sindicales de UGT, a través de megafonía, pidió un aplauso para los trabajadores, mientras decía «con Zaplana, trabaja por la mañana», en clara referencia al cambio de profesión del político, que ahora se convirtió en empresario al ser fichado por Telefónica.

La persona que parecía el encargado del grupo de operarios que trabajaban en la tienda tomó la decisión de bajar la persiana en mitad de los discursos de los líderes sindicales. Dos personas quedaron fuera, en actitud vigilante, no fuera a ocurrir algún incidente desagradable, en tanto que dentro continuaba la actividad normalmente y sin evitar posibles ruidos que pudieran interferir en las intervenciones de Manuel Enrique Chaín y de Jesús Castro.

Miembros de UGT y de Comisiones Obreras, que organizaron la manifestación conjunta, acudieron al que se supone único centro de trabajo del sector de la construcción, abierto en la capital lucense el Primeiro de Maio. Allí hablaron con los trabajadores y dejaron su tarjeta de visita: dos gigantescos globos rojos con las siglas de cada sindicato.

Anuncio de la denuncia

UGT ya anunció al término de la manifestación que el lunes acudiría a presentar una denuncia por incumplimiento del convenio y del calendario laboral de la construcción.

Ahora a la Inspección, si es que lo cree conveniente, le corresponde identificar a la empresa que realizaba la reforma en el local y las responsabilidades en las que pudiera incurrir por mantener a operarios trabajando en un día festivo y encima tan señalado.