La operación salida comenzó con un atropello y un percance en un túnel

La Voz

LEMOS

A las tres de la tarde de ayer comenzó la operación especial de Semana Santa en las carreteras lucenses. Hasta las nueve de la noche se habían producido dos accidentes destacables: un atropello en la peligrosa circunvalación de Lugo y una percance en un túnel de la A-6 que pudo tener consecuencias graves, pero que se resolvió sin mayores problemas. Además, en la noche del miércoles un turismo se precipitó al río Rato en el paseo de circunvalación. El conductor del coche salió ileso.

La Guardia Civil de Tráfico apenas adoptó medidas especiales en la jornada de ayer porque por lo sucedido en otros años, el inicio de la operación de Semana Santa apenas supone un aumento del tránsito en la red viaria en la provincia. La situación cambiará drásticamente a partir del martes por la tarde ante el inicio de tres días festivos consecutivos. A partir de ese momento, la Guardia Civil de Tráfico lucense desplegará más de 150 agentes en la red viaria de la provincia.

A partir del miércoles estarán disponibles todos los efectivos posibles. Incluso serán destinado a labores de vigilancia en las carreteras aquel personal que habitualmente trabaja en oficinas o en talleres. El día más complicado que esperan es el Domingo de Pascua, aunque los expertos en seguridad vial aseguran que en materia de tráfico no puede asegurarse absolutamente nada.

Atropello en Lugo

Un ex empleado de una conocida vidriería lucense fue alcanzado por un turismo en la peligrosa circunvalación de la capital en la tarde de ayer. El accidente se produjo en la N-VI a la altura de la empresa Arias Nadela. El peatón fue alcanzado por un Seat Ibiza que conducía una mujer que resultó ilesa. El hombre sufrió heridas que, al parecer, no revestían gran importancia. Fue evacuado al Hospital Xeral de Lugo.

Además, ayer por la tarde se registró un percance dentro de uno de los túneles de la A-6, en Pedrafita. Un conductor perdió el control de su vehículo e impactó contra la parte izquierda del túnel. El coche volvió de nuevo a su lado y quedó en el arcén. En un primer momento, la circulación registró algunos problemas, sin embargo la situación se normalizó con rapidez tras la retirada del vehículo. El conductor apenas sufrió lesiones, según informaron diversas fuentes.

Tampoco tuvo heridas el joven conductor de un Opel Corsa que se precipitó al río Rato en la noche del miércoles. Sobre las doce menos cuarto, en un tramo curvo, el vehículo se fue directo al cauce de la corriente. Según algunas fuentes, al conductor le fue realizada la prueba de alcoholemia que resultó negativa. En la mañana de ayer una grúa acudió al lugar para sacar del cauce el vehículo que acabó con diversos desperfectos.