La parte lucense de la Ribeira Sacra recibirá algo más de 10 millones de euros en tres años en inversiones financiadas por la Consellería de Medio Rural para mejorar las infrastructuras básicas, sobre todo en las áreas de producción de vino. El conselleiro de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, presentó ayer este plan en el centro comarcal Expolemos de Monforte, acompañado por el vicepresidente de la Xunta, y ante más de un centenar de representantes de la industria del vino y de la mayoría de los ayuntamientos de la zona. El objetivo es ampliar y mejorar 150 kilómetros de caminos e instalar 32 elevadores sobre raíles entre este año y el 2010. Estos diez millones están estructurados en cuatro áreas básicas. La de mejora de los accesos a los viñedos se llevará la partida más voluminosa, de 5,1 millones de euros. Las subvenciones para la instalación de elevadores dispondrán de 219.548 euros. La consellería introduce también en este programa los cuatro millones de euros que le corresponden a los doce ayuntamientos de la orilla lucense del reparto del plan genérico para infraestructuras básicas en zonas rurales. Se trata de fondos a los que pueden acceder todos los municipios gallegos, pero los de la Ribeira Sacra reciben dos veces más, según la consellería. El cuarto grupo de inversiones lo integran los 109.000 euros que Medio Rural facilitará para la nueva sede del consejo regulador, y los 553.000 con los que construirá un espacio multifuncional en la escuela de capacitación agraria de Monforte. El reto de la OCM El conselleiro de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, explicó que este plan especial para la Ribeira Sacra quiere ser «un recoñecemento ao esforzo dos viticultores, dos transformadores e tamén doutras administracións que traballaron moitos anos na Ribeira Sacra para manter un patrimonio importante e convertelo nunha riqueza, que en moitos casos xa identifica a Galiza fóra, e nun elemento de dinamización económica». Pero sobre todo, dijo, este programa tiene vocación «de futuro e permanencia». Y esto resulta especialmente importante en estos momentos previos a la implantación de la nueva ordenación común del mercado del vino que prepara la Unión Europea, que obligará a denominaciones de origen como la Ribeira Sacra a competir con nuevas reglas más incómodas que las actuales. Después de reiterar su discrepancia con algunos aspectos de la nueva OCM, el conselleiro dijo confiar en que el Ministerio de Agricultura aplique con buen criterio las normas más cuestionadas, pero admitió que en todo caso la Ribeira Sacra se encuentra ante una encrucijada importante: «Un escenario que polo menos requería que actuásemos con urxencia para que as infraestruturas estean en condicións para poder dar o salto á profesionalización que nos vai facer falta». Por su parte, Anxo Quintana aludió al mito de la viticultura heroica y dijo que «igual que a política consiste en converter as dificultades en oportunidades, os problemas da Ribeira Sacra hai que convertelos en oportunidades, pero reducindo a heroicidade ao nome». La presentación de este plan terminó tras las intervenciones oficiales, porque no hubo espacio para preguntas. La mayoría de los asistentes participaron en un aperitivo que se celebró en una de las salas del centro comarcal.