Las obras en la escuela de capacitación agraria dejaron al consejo regulador de Ribeira Sacra sin sala de catas
26 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El consejo regulador de Ribeira Sacra se ha quedado sin sala de catas como consecuencia de las obras de remodelación que se llevan a cabo en la escuela de capacitación agraria. Los retrasos en la apertura del museo del vino, al que está previsto el traslado de todas las dependencias de la denominación de origen, han dejado al panel de catadores sin local. Desde hace una semana, utilizan provisionalmente una de las salas del centro comarcal Expolemos. La disponibilidad de una sala de catas tiene su miga para el consejo, ya que en ella se examinan con una periodicidad semanal las muestras de los vinos que aspiran a lucir la contraetiqueta de Ribeira Sacra. Sin superar este examen organoléptico, que corre a cargo de paneles compuestos por enólogos, bodegueros, viticultores y aficionados cualificados, las bodegas no pueden recibir el distintivo de calidad que identifica a la denominación de origen. Sobre el papel, Ribeira Sacra debería funcionar desde hace meses en el museo del vino que está siendo habilitado en el edificio del antiguo consistorio de Monforte. Pero nadie se atreve a estas alturas a aventurar fechas para la apertura del denominado Centro de Interpretación do Viño da Ribeira Sacra. Después de que se especulase con su terminación en el 2006, las obras han sufrido varios parones y ni siquiera se ha iniciado el equipamiento del mueso propiamente dicho. Las oficinas del consejo regulador, situadas en el torreón de la Cárcel Vieja, no permiten habilitar una sala de catas y albergan malamente los servicios administrativos del consejo regulador. Las dependencias están completamente saturadas y cada vez que llueve es necesario instalar numerosos cubos para hacer frente a las filtraciones de agua provocadas por las goteras. Por el momento, al menos los catadores han encontrado refugio en Expolemos.