El ganado caballar tiene un importante protagonismo en el municipio lucense de Muras, que le dedica una feria anual. La de este año, que tuvo lugar el pasado domingo, ha dejado buen sabor de boca en la organización, que asume el Ayuntamiento. El alcalde, el popular Issam Alnagm, no tiene duda sobre el resultado de este año: «Sacó un 9 sobre 10. Todo salió bien. No hubo ningún problema», dice.
-¿Es difícil organizar una feria como esta?
-No. El problema puede estar en que disminuya el poder adquisitivo de la gente.
-¿Cuáles pueden ser, en su opinión, las claves para que la feria se haya consolidado y esté siempre concurrida?
-En primer lugar, la feria es conocida. En segundo, empieza a haber demanda de carne de potro. En tercero, este año ayudó el tiempo, con buena temperatura. En cuarto lugar, la organización funcionó perfectamente. Se incorporó la novedad del espectáculo de la doma de caballos, que gustó mucho a la gente.
-En un municipio como Muras, que tiene una importante zona rural, ¿no sería posible ampliar el número de potros que se crían?
-Hay espacio para muchos más. El potro es una riqueza más. Además el potro gallego aguanta el mal tiempo. Y no olvidemos que sin caballos no hay monte, porque lo cuidan, lo mantienen y lo protegen.