La empresa del asilo de Taboada quiere seleccionar ya personal

LEMOS

La construcción de la residencia de ancianos de Taboada podría terminar el mes que viene. Los trabajos avanzan desde hace meses a un ritmo continuo, desconocido durante los primeros pasos de un proyecto que estuvo sometido a constantes vaivenes, y del que finalmente no se ha descolgado la fundación San Rosendo, la entidad a la que le fue adjudicado el proyecto en un primer momento y que amagó con abandonarlo por problemas con la financiación y por las dudas sobre si se haría cargo o no del edificio la Xunta.

En estos momentos, parece claro que esta fundación terminará las obras y pondrá en marcha el geriátrico. De hecho, esta entidad tiene solicitado desde julio a la Consellería de Traballo permiso para llevar a cabo los cursos de formación de los aspirantes a formar parte de la plantilla del centro.

Para llevar a cabo los cursos, el Ayuntamiento cederá dependencias de la casa de cultura. Son instalaciones que ya se utilizan para actividades formativas, así que todo apunta a que la consellería no pondrá ningún pero, aunque lo cierto es que todavía no han contestado a la solicitud.

La intención de los responsables de la fundación es seleccionar a todo el personal necesario para atender la residencia cuando esté funcionando al cien por cien de su capacidad. Sin embargo, los contratos se irán haciendo de manera progresiva, al mismo ritmo que vaya creciendo la ocupación del centro.

Más de cien plazas

La residencia que San Rosendo construye en Taboada tendrá capacidad para 102 personas, la mayoría para internos residentes las 24 horas y una pequeña parte para usuarios de un centro de día, que sería el segundo que se abre en el sur de Lugo, después del de Chantada y si antes no se pone en funcionamiento el que está previsto en Monforte.