Por dos toneladas de caucho

LEMOS

El césped artificial del campo de fútbol de O Sangoñedo ha sido levantado de nuevo ayer para poder reparar el firme

15 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Las obras del campo de fútbol de O Sangoñedo, en Chantada, son como el cuento de nunca acabar. Ayer fue la segunda vez en dos años que tuvieron que levantar el césped artificial, tras las obras de reforma del 2005. ¿El motivo? Faltan nada menos que dos toneladas de caucho para que el campo esté en condiciones óptimas para que se celebren partidos en él.

Los usuarios del campo de fútbol y los entonces partidos en la oposición habían denunciado en reiteradas ocasiones que la falta de caucho y la abundancia de arena provocaba lesiones en los jugadores e impedía el desarrollo normal de un partido de fútbol.

Todos coincidían en que faltaba caucho, así que ayer, un técnico y tres operarios de la empresa de mantenimiento de campos Mantén, acompañados por el teniente de alcalde y concejal de Deportes, Alfonso Piñeiro, visitaron el lugar. A las nueve y media de la mañana comenzaron a «descompactar» el caucho para luego redistribuirlo de nuevo por todo el campo con la ayuda de cepillos y otras máquinas. Hicieron los cálculos y el resultado fue que faltaba la cantidad nada desdeñable de dos toneladas.

Piñeiro declaró que la empresa trabajaría toda la jornada de ayer, por lo que se suspendió la actividad deportiva en el campo, pero que lo dejarían listo y en condiciones de uso de cara al presente fin de semana. El lunes retomarán las obras. El concejal nacionalista confirmó que había quedado caucho sobrante de la última obra almacenado en el lugar, y lo primero que harían sería verificar si hay las dos toneladas o tienen que encargar más. Esta obra no le costará nada al Ayuntamiento, ya que entra dentro de la garantía del campo, por lo que los gastos corren a cargo de la empresa.

Más reformas en el campo

Por otra parte, Piñeiro declaró que el Ayuntamiento iba a emprender otra serie de pequeñas obras para adecentar el complejo deportivo. En primer lugar, repararán la pared de uno de los aseos, «porque está caendo», declaró Piñeiro. También van a arreglar las uralitas que cubren el bar, ya que hay tramos rotos y entra humedad. Además, instalarán una red protectora para evitar que se pierdan los balones o que acaben en las uralitas del bar. Piñeiro señaló que querían arreglar también este mes un problema de iluminación, ya que una de las porterías está alejada de las torretas de la luz.

Por último, el convenio para las obras de la segunda fase de O Sangoñedo se firmará a finales de este año. En este paquete de reformas se incluyen las obras de alumbrado, la renovación de los vestuarios, de las gradas y del bar.