Besteiro explora la Diputación

LEMOS

CORRAL

Acompañado del secretario y del jefe de protocolo, el nuevo presidente del organismo provincial comenzó a visitar despachos para saludar a los trabajadores de la Casa

16 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?n un reborde de la fachada de la Diputación, en la entrada principal, había poco antes de mediodía de ayer un candado roto, muestra evidente de que algún paso, algún portillo antes cerrado, está franco. Escaleras arriba, en la planta noble, el nuevo presidente, el socialista José Ramón Gómez Besteiro, aún con los aplausos que recibió el sábado en la investidura resonándole en los oídos, iniciaba a esa misma hora su viaje iniciático por los pasillos y despachos del palacio de San Marcos. Con la prensa pegada a los talones, en lo que anuncia un cambio de rumbo con respecto a lo que fue habitual durante años, el presidente provincial visitó las dependencias de la Casa y saludó a los funcionarios. La escolta del nuevo presidente en su descubierta por los pasillos de la institución provincial la formaron el secretario de la Diputación, Faustino Martínez; el responsable de protocolo, Juan Carlos Fernández Pulpeiro, y quien será, según todo indica, su jefa de prensa, Leticia Vilar. Con ánimo decidido, sonrisa fácil y la mano tendida, Gómez Besteiro entró en algunos despachos y saludó a los funcionarios. También ellos tratan de adaptarse al cambio. El Jefe que había -24 años de jefatura- era más bien bajito, con más veteranía en en el cargo que un teniente chusquero y con el aire del tipo duro de la película; el que llega, lleva ocho años en la cosa municipal, aún no hace cuarenta que nació, es largo como un día sin pan y, al menos hasta ahora, es un tipo de sonrisa fácil y humor desarmante. La Diputación es un organismo abundante en servicios, despachos, organismos y funcionarios. Su presidente no pudo llevar su saludo en persona ayer a todos los rincones de la Casa; anuncia que proseguirá esta tarea en las próximas horas. Futuro «Non quero perder nin un minuto mirando cara atrás» declaró Gómez Besteiro a este periódico cuando le quedaban sólo unas pocas horas para ser presidente del organismo provincial. Ayer, algunos de la prensa le volvieron a preguntar, más o menos, si revolverá mucho en los papeles de la etapa que se acaba de cerrar; y la respuesta fue, palabra arriba, palabra abajo, la misma: quiere trabajar en clave de futuro. Todo indica por tanto que no se avecinan días de sobresaltos tampoco para trabajadores de la Casa. Uno de los veteranos comentó a un conocido de la prensa: «Eu xa levo cinco presidentes, e sigo aquí». La plantilla, como el plan estratégico que quiere elaborar el nuevo presidente, tiene que servir -dijo Gómez Besteiro del citado plan- para avanzar con coherencia independientemente de las ideas políticas de quien gobierne en cada momento. Transparencia El flamante presidente dedicó parte de la mañana a visitar despachos y a saludar a los funcionarios, con la prensa en los talones, quizá como parte de la política de transparencia que socialistas y nacionalistas se comprometieron a desarrollar en la Diputación. Por cierto, seguro que en el Bloque tuvieron ocasión ayer de anotar que quien no está en el lugar adecuado en el momento oportuno no sale en la foto; se ve que eligieron otra hora para recorrer despachos, saludar a funcionarios y hablar de transparencia. El candado roto fue a parar la puerta de acceso tras un percance automovilístico, según parece, pero el incidente que provocó su fractura no le restaba simbolismo. Al menos según lo vieron algunos de la orilla izquierda de la política lucense.