Una salida con futuro en el creciente mercado laboral del deporte

Luis Conde MONFORTE

LEMOS

FOTOS: ALBERTO LÓPEZ

Todos los estudiantes que han terminado el ciclo de actividades físicas tienen trabajo

03 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La práctica deportiva es una prioridad para la comunidad educativa del instituto Río Cabe. Lo demuestra la participación del centro en el deporte escolar, con equipos propios de fútbol sala y voleibol. La evolución del deporte escolar y del federado está íntimamente ligado a la formación de monitores y técnicos. El ciclo superior de animación de actividades físicas y deportivas que imparte el instituto Río Cabe juega un papel importante en una comarca que demanda especialistas en esta materia. El ciclo consta en total son 2.000 horas, que se dividen en dos cursos académicos, aunque en el segundo un trimestre lo dedica el alumnado a realizar prácticas en empresas. ¿Qué materias se imparten? En el primer curso, las asignaturas son: deportes individuales, entre ellos natación, atletismo y gimnasia deportiva, tenis y bádminton; fundamentos de base del condicionamiento físico; metodología del deporte; dinámica de grupos y juegos en general. Por lo que respecta al primer semestre del segundo curso, las asignaturas son: formación y orientación laboral; gestión de empresa; deportes colectivos; actividad física para los discapacitados; salvamento y socorrismo acuático y proyecto integral de una empresa o actividad deportiva. La media de alumnos por curso es en la actualidad de diez. El 100% de los que completaron este ciclo superior desde su puesta en marcha en Monforte están ya integrados en el mercado laboral. Carlos Parada, uno de los profesores del ciclo, destacó la importancia de la formación y del programa de estudios de este ciclo. «Tener técnicos deportivos es vital para trabajar con niños y en convocatorias como el maratón del estudiante. Nosotros y los monitores en general no podemos centrarnos única y exclusivamente en impartir nociones técnicas; también somos psicólogos y hemos de actuar como padres, motivando al deportista. El déficit formativo provoca que el alumno no reciba una educación integral», aseveró Parada. Por lo que respecta a las salidas laborales, este ciclo abarca un amplio abanico, y sirve de paso previo para cursar estudios superiores. «Desde el punto de vista del mercado de trabajo, hemos de destacar que los titulados ya pueden dedicarse a la gestión deportiva; a la creación de empresas y servicios; a trabajar en los colegios con las asociaciones de padres y madres en actividades extraescolares y en gimnasios, bien como monitores o como gerentes», dijo. En el plano puramente académico, disponer de este título de Técnico de Animación de actividades físicas y deportivas tiene las siguientes salidas a estudios superiores: acceso a fisioterapia, magisterio, enfermería, licenciatura de INEF y trabajo social. «Las promociones que han ido saliendo se han vinculado a empresas de ocio, otros las han creado, aunque también los hay que trabajan para la administración pública. Acuden a residencias y centros de la tercera edad y prestan sus servicios a las sociedades deportivas y clubes», comentó el profesor Carlos Parada, uno de los seis docentes que dan clase a los alumnos de este ciclo.