La sentencia de Oural

FRANCISCO PÉREZ

LEMOS

CRÓNICAS DE UN PUEBLO | O |

23 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

EN POCAS ocasiones se puede apreciar como una sentencia judicial deja un regusto tan amargo en todas las partes implicadas en el proceso. Me estoy refiriendo al fallo del TSXG declarando nula la licencia otorgada hace mas de cuatro años por el Concello de Sarria a la fábrica de cementos de Oural para la quema de neumáticos. La mas directamente afectada por la resolución es la factoría, que después de hacer una inversión millonaria ve como tiene que poner fin a una actividad rentable. Tampoco salen bien paradas las instituciones como el propio Concello o la Consellería de Medio Ambiente, la primera como otorgante de la licencia y que tendría que hacer frente a supuestas reclamaciones por parte de la empresa; y a la segunda, que redactó informes favorables, se le presenta de nuevo el problema de deshacerse de las ruedas inservibles de toda Galicia. El único partido que se podría apuntar el tanto es el BNG ya que todos los demás, tanto populares como socialistas e independientes, avalados por los informes técnicos, nos mostramos favorables a la actividad. Pero no puede rentabilizarlo por que Sabela Caldas que abanderaba la lucha contra el permiso, es hoy primera teniente de alcalde. Los ecologistas que salen en la foto como los grandes triunfadores de todo el proceso son, en mi opinión, los grandes derrotados. Transcurridos unos cuantos años quemando neumáticos no han conseguido demostrar que sus argumentos tan alarmistas en aquel entonces se contrasten con las mediciones de la estación de seguimiento instalada en las inmediaciones de la fábrica. Sólo un defecto de forma administrativo consiguió lo que no lograron las temidas dioxinas y furanos: clausurar la actividad.