Más cerca de los grandes

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Vinos | Nuevas experiencias en la Ribeira Sacra La crítica especializada vuelve a poner sus miras en la Ribeira Sacra de la mano de las elaboraciones con crianza en barrica que aciertan a potenciar las virtudes de la mencía

09 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

«Frescura interminable», «frutosidad de gran vino francés».... Son algunos apuntes de cata que han merecido crianzas en barrica de Ribeira Sacra por parte de la crítica especializada. El mundo del vino, que había saludado con expectación los primeros pasos de la denominación de origen, vuelve a poner sus miras en el escenario de la viticultura heroica. Y lo hace de la mano de las elaboraciones más conseguidas, aquellas que, lejos de enmascararlas, enriquecen con la madera las virtudes de la variedad. A Adegas Moure siempre hay que reconocerle el mérito de haber desbrozado el camino cuando nadie daba crédito a las posibilidades de la mencía para vinos de crianza. Por la senda que abrió Abadía da Cova transitan ahora muchas bodegas con suerte más bien desigual. Los más han sido experimentos decepcionantes: la madera va por un lado y la fruta -la poca que no se ha tragado la barrica- por otro. Pero también han salido alumnos aventajados, para los que la crianza es mucho más de echar vino a una barrica. Uno de los referentes destacados de la élite de las elaboraciones de Ribeira Sacra es Algueira. El crianza que elabora Fernando González ha irrumpido en las catas de vinos de terruño codo con codo con algunas de las marcas más destacadas de la denominada alta expresión . Pedro Rodríguez, uno de los jóvenes bodegueros de la Ribeira Sacra, también ha conseguido con su Guímaro en barrica que la crítica vuelva la mirada a los bancales del Sil. ¿Tienen futuro los crianzas de la Ribeira Sacra frente a riojas, riberas y demás? No hay respuestas concluyentes en un momento tan delicado como el que atraviesa el sector. De momento, la bodega Dominio de Bibei, el proyecto de la familia del diseñador Adolfo Domínguez en Ribeira Sacra, vende su tinto Lacima a 42 euros botella en vinoteca, lo que no está nada mal para una denominación emergente. Abandonar el terreno cómodo de los vinos jóvenes requiere, eso sí, el nivel necesario para no caer en una mediocridad más que peligrosa cuando los costes de producción son tan elevados. Los experimentos, mejor en casa. Y si hace falta con gaseosa.