Crónica | La sublevación militar de 1936 en Sarria y comarca (I)
31 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El Frente Popular triunfó en España en las elecciones de febrero de 1936. Se trataba de una coalición de partidos de izquierda y republicanos de centro-izquierda. Tras esta victoria, el gobernador civil de la provincia, siguiendo las instrucciones del Gobierno central, procede a destituir a la corporación municipal sarriana, elegida desde las municipales del 31 de mayo de 1931 (en virtud del cambio producido en la situación política local con respecto a los resultados de aquellos comicios). En Sarria, donde la participación había sido elevada, después de una campaña titánica y no exenta de algunos incidentes en algunas mesas electorales, los frente-populistas también se harán con la victoria. Con aquel resultado, el Bloque Derechista (CEDA, Renovación española, Falange está ilegalizada) pierde uno de sus principales feudos en la provincia de Lugo y el sarriano Manuel Saco Rivera (diputado de la CEDA) perderá su escaño. La depuesta corporación municipal estaba presidida por el alcalde Juan Manuel Somoza García (republicano-conservador), que había sido elegido entre los concejales de la única candidatura que se había presentado, y en la que figuran un buen número de republicanos de hechura monárquica (antiguos monárquicos). Estas circunstancias habían ido motivando discrepancias a lo largo de su mandato, con los republicanos del Centro Republicano local (vinculado a la ORGA), que desde 1931 incrementarán sus afiliados considerablemente. Algunos de sus directivos habían formado parte de la llamada comisión gestora municipal gubernativa, que se había constituido en Sarria, después de ser anuladas las elecciones municipales del 12 de abril, como consecuencia del cambio de régimen en el país. En aquellas célebres elecciones que en Sarria ganarán los monárquicos, los contados republicanos de antes del 14 de abril habían renunciado a presentar candidatura. O Páramo y O Incio Por otro lado, en el ayuntamiento de O Páramo, que estaba gobernado desde 1931 por republicanos-conservadores, será nombrado alcalde, después de febrero de 1936, Nicanor Taboada Iglesias, del partido de Izquierda Republicana, quien será sustituido en el mes de mayo por el concejal del mismo partido, Manuel Rodríguez Díaz. Y en el ayuntamiento de O Incio, también gobernado desde 1931 por republicanos-conservadores, se mantendrá como alcalde, después del Frente Popular, el republicano-conservador Victorino Armesto Arias. Sin embargo, este ayuntamiento era el feudo del diputado por Lugo del Frente Popular, Ricardo Gasset Alzugaray (ex-gobernador civil de A Coruña), quien participará activamente en la campaña electoral de febrero de 1936. En aquellas elecciones también será muy destacada la participación de José Benito Pardo y del sarriano Manuel Saco Rivera, ambos de la CEDA, cuyas actuaciones serán criticadas incluso por su correligionario, el ex-alcalde de Lugo, Ángel López Pérez, quien a través de la prensa sostiene: «Ellos vienen a monopolizar la política de esta provincia». En Sarria, la actividad municipal que se inaugura va a ser intensa durante los escasos cinco meses de mandato, que la fecha del 18 de julio vendrá a truncar de manera trágica. Y en donde muy pronto la nueva corporación y en concreto el alcalde Páramo van a ser objeto de atentados frustrados por pistoleros de la clandestina Falange. El periódico La Voz de la Verdad , de tendencia nada sospechosa (católica y conservadora) recoge en marzo de 1936 una nota del Gobierno Civil de la provincia, en la que da cuenta el gobernador Fernández Vega «del disgusto de la actitud de los falangistas de Sarria, en donde quieren hacerse dueños de la calle imponiendo el terror». Víctimas de aquel terror van a ser los asesinatos después de que se celebraran las fiestas del San Juan de Junio de 1936 (que se intentaron boicotear), concretamente el día 26, en la sociedad de recreo La Unión, del concejal de Izquierda Republicana Pedro García Arcas y del industrial y afiliado al mismo partido Victorino Cabarcos López. Atentados falangistas El día 26, la prensa de la provincia (ignorando aún aquel trágico suceso, al producirse en la noche del día 26 al 27) recoge una noticia en los siguientes términos: «Han merecido elogios y así lo reconoce todo el pueblo de Sarria, la actitud de los guardias de seguridad del alcalde Páramo, que prestaban servicio en el ayuntamiento, José Díaz Cela y Luciano Rodríguez Tabares, cuando se defendieron de un grupo de falangistas fuertemente armados que intentaban asaltar la casa consistorial, haciendo uso de sus pistolas y reduciendo a dicho grupo que logró huir». Todo ello da idea de las trágicas circunstancias a las que tuvo que hacer frente el alcalde Antonio Páramo y sus concejales durante su corto mandato. No obstante, la corporación municipal iba a tomar aquel año una serie de medidas para evitar este tipo de sucesos, bien sea deteniendo a los vecinos implicados o sospechosos de complicidad, bien requisando armas en algunos domicilios supuestamente sospechosos.