Veinte años en el anonimato

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Crónica | Una calle de Sarria carece de nombre La mayoría de vecinos del llamado popularmente callejón de Barreiros insisten ante el Concello para que le dé la denominación oficial de Álvaro López al lugar

01 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La toponimia popular permite que los ciudadanos de un callejón que desemboca en la calle Calvo Sotelo tengan una dirección. Le llaman popularmente el callejón de Barreiros y gracias a esa denominación es conocida en Sarria. Otro nombre, más oficialista y frío, por el que se la conoce es prolongación de Calvo Sotelo. La construcción de esta vía concluyó en 1989 y en 1996 todavía no había sido entregada al Concello, lo que originó serios problemas a los vecinos, que no podían legalizar los vados y tampoco tenían validez las señales al no pertenecer el lugar al Ayuntamiento. Un dato curioso que todavía se mantiene desde esa fecha es que los números de los portales son provisionales y se puede decir que extraoficiales al constar el lugar como una prolongación de Calvo Sotelo. La mayoría de los vecinos están hartos de soportar esta situación y quieren que de una vez por todas la calle sea bautizada oficialmente y adquiera una identidad propia. Con ese fin iniciaron los trámites oportunos ante los organismos municipales en el mes de junio de 2002, pero se toparon con la lentitud de la Administración, que todavía no ha dado una respuesta a su petición, a pesar de la tenaz insistencia de los promotores de la iniciativa. La propuesta de los vecinos es que el callejón, que finaliza en la parte de atrás de la plaza de Alvaredo, reciba la denominación de Álvaro López Vizcaíno. Esta persona fue uno de los últimos médicos que se pueden denominar de estilo tradicional que ejerció en la villa. Uno de los requisitos previos para que el proceso pueda comenzar a llevarse a cabo es que el Concello solicite al cronista oficial de la villa, Xaime López Arias «Arlindo», un detallado informe biográfico de la persona a la que pretenden otorgarle el nombre de una calle. En este documento debe de constar la relevancia que tuvo para el pueblo de Sarria. El mencionado informe todavía no ha sido solicitado formalmente, lo que prueba que el proceso no se puede afirmar que esté en su tramo final, más bien todo lo contrario. La voluntad política del Concello es la de dar una rápida solución a este delicado asunto. Para ello la única salida es la de dotar de identidad propia una zona que se encuentra en pleno corazón de Sarria. El asunto, según los responsables municipales, será tratado en las próximas semanas. Lo que tienen muy claro la mayoría de vecinos de la zona es que no están dispuestos a cejar en su empeño de dotar a su calle de un nombre y para ello continuarán insistiendo ante el Concello.