Nuevos usos para las iglesias

Francisco Albo
Francisco Albo MONFORTE

LEMOS

CARLOS RUEDA

Reportaje | Aprovechamiento turístico del patrimonio Organizar actos culturales puede ayudar a revitalizar los templos clausurados de la Ribeira Sacra. Los expertos opinan que también podrían utilizarse los que están abiertos

27 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?ntre las zonas lucense y ourensana de la Ribeira Sacra hay actualmente media docena de iglesias importantes en las que no se celebra culto desde hace tiempo y que por lo tanto son aún más difíciles de de visitar que las demás. El escritor chantadino Xosé Lois García ha propuesto en diversas ocasiones que se estudien nuevos usos para estos templos cerrados, a fin de evitar su deterioro y para facilitar el disfrute público de sus valores artísticos e históricos. Organizar exposiciones o recitales de música sería a su juicio una buena solución para estas iglesias. Esta posibilidad, que añadiría nuevos recursos para el fomento del turismo cultural en la zona, es también apoyada por el canóngio Miguel Ángel González, responsable de patrimonio de la diócesis ourensana y experto en la Ribeira Sacra. «Sería una buena idea organizar actos culturales en estas iglesias, porque eso ayudaría a conservarlas y a contribuir a que la gente las conozca. Habría que buscar fórmulas para darles unos nuevos contenidos que sean acordes con los valores culturales y religiosos de estos edificios. Organizar pequeñas exposiciones o conciertos, por ejemplo, serían iniciativas aparentemente poco significativas al principio, pero pienso que pronto se vería su eficacia», comenta a este respecto. En ciertos casos, puntualiza González, adoptar soluciones de este tipo puede ser más problemático debido al aislamiento en que se hallan los templos. Sería el caso de las iglesias de Pesqueiras, en Chantada, y de Santa Cristina, en Parada de Sil, apartadas de los núcleos más próximos. «Llevar gente a esos lugares sería algo complicado, pero podría estudiarse», dice. González apunta también la posibilidad de dar a alguno de estos templos un carácter museístico, algo que ya se ha estudiado en el caso de la iglesia antigua de Castro Caldelas. Por otra parte, Miguel Ángel González señala que no es necesario que una iglesia esté clausurada para que en ella puedan realizarse actos culturales y considera que sería aconsejable organizar iniciativas de esta clase en templos de la Ribeira Sacra en los que sigue habiendo culto. «Eso es algo que ya se hace en ciertas iglesias y que no tiene por qué suponer ningún problema, siempre que esos actos culturales no estorben el culto. Claro está, si se organiza una exposición o un recital musical en una iglesia, el contenido de esos actos tiene que respetar los valores espirituales del lugar, tanto si en el templo sigue habiendo culto como si ya está cerrado», advierte el canónigo.