Un bar en 99.000 metros

La Voz L. D. | MONFORTE

LEMOS

Crónica | De espaldas a San Vicente Dos de los proyectos de recuperación aprobados en el burgo medieval prevén el aprovechamiento de los bajos de los inmuebles para locales de hostelería

19 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El paulatino despertar de la sensibilidad por la puesta en valor de los cascos históricos también tiene su vertiente lúdica. Rara es la zona vieja donde no hayan proliferado locales de copas o una ruta de vinos. Monforte es la excepción. En los 99.200 metros cuadrados de la zona intramuros, incluyendo vías de acceso, existe un sólo bar: el del parador de turismo. Algo realmente extravagante en en un país donde el chateo es sinónimo de vida social. Esta rareza se explica antes que nada por el escaso interés que ha despertado tradicionalmente el conjunto monumental entre los monfortinos. Dos años después de la inauguración del parador de San Vicente, muchos vecinos aún se sorprenden al descubrir en sus proximidades tramos de muralla o tipologías constructivas que creían inexistentes en Monforte. El Área de Rehabilitación Integral está contribuyendo a cambiar la mentalidad de muchos propietarios del burgo medieval, contagiados hasta ahora del desinterés por lo que puede ser un importante reclamo turísticos de la Ribeira Sacra. De momento, en dos de los proyectos subvencionados, correspondientes a viviendas de la calle Falagueira, los propietarios se reservan la utilización de las respectivas plantas bajas para establecimientos de hostelería. El aprovechamiento de los bajos como bares contribuyó a que sus solicitudes fuesen aprobadas en la primera fase del plan. «Puede ser una forma de reactivar el casco histórico, que tiene un gran interés como lugar de disfrute», opina el responsable de la oficina municipal de rehabilitación, Marcos Trastoy. «As avantaxes da rehabilitación do casco histórico non son só de tipo urbanístico, senón tamén económico», corrobora el arquitecto Plácido Lizancos, artífice de la reforma de Allariz.