El Juzgado de Ponferrada ratifica el embargo de la cuentas de O Castelo

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

LEMOS

La CIG convoca a los trabajadores para negociar el cierre en las mejores condiciones posibles La cerámica local deberá responder subsidiariamente del conflicto laboral de Villamartín

15 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El Juzgado de Ponferrada ha confirmado en una primera sentencia que la cerámica de O Castelo deberá responder subsidiariamente de las indemnizaciones que se deriven del proceso que se sigue por un contencioso laboral en Villamartín. El fallo confirma el embargo preventivo de las cuentas de estas dos fábricas y de la que funciona en Guitiriz, por entender que pertenecen a un mismo grupo empresarial. La Confederación Intersindical Galega (CIG), sindicato mayoritario entre la plantilla de O Castelo, confiaba en que el juez reconsiderase el embargo, aplicado inicialmente a las tres fábricas, para limitarlo exclusivamente a la empresa donde se produjo el conflicto laboral. Aunque la primera sentencia corresponde a una reclamación salarial, y todavía está por resolver un bloque de 21 demandas por despido tácito en la fábrica de Villamartín, la CIG asume que es un muy mal precedente y se sitúa en el peor de los escenarios. «Se hai que pechar o mellor será abordalo canto antes nas condicións máis beneficiosas para os traballadores», manifestó ayer el responable local del sindicato, Xosé Manuel López. La posibilidad de que una nueva sentencia anule el embargo preventivo, admite el portavoz sindical, es ahora todavía mas remota. «Queda un último cartucho, pero posiblemente haxa que ir preparando o peche». La CIG tiene previsto convocar a los trabajadores esta semana con el fin de buscar una solución que permita que las indemnizacciones cubran el mayor tiempo posible.