La asociación cree que la vía abierta para las granjas también valía para estas construcciones José Gómez Tojeiro afirma que «non se poden negar as construccións na ribeira»
15 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?a Irmandade dos Ribeiraos cree que el Ayuntamiento y la Consellería de Política Territorial deberían facilitar la legalización de todas las bodegas de las parroquias ribereñas de Chantada a través de la misma vía abierta para la adaptación a la Lei do Solo de las explotaciones agrarias. Esta asociación de viticultores sostiene que las normas utilizadas para posibitar la actualización de los censos municipales de granjas agrícolas y ganaderas son perfectamente aplicables a las bodegas construidas en las viñas. José Gómez Tojeiro, el presidente de la Irmandade dos Ribeiraos, dice estar completamente a favor de la regularización -él prefiere no emplear el término legalización- de todas las bodegas. Incluso de las que incumplan los criterios estéticos mínimos exigibles en una zona como la ribeira. «Que as controlen, pero que deixen camiños abertos á regularización», afirma. A juicio de Tojeiro, ésa es la vía adecuada para vigilar urbanísticamente las zonas productoras de vino. «Non se pode negar a construcción na ribeira, porque sen as adegas a ribeira morre», afirma. La consecución de licencias es la vía, añade, para luego pedir a las administraciones públicas que se doten estas zonas de servicios mínimos, de los que ahora carecen por completo. A este respecto, asegura que la Irmandade dos Ribeiraos no tiene nada que ver con la denuncia anónima que provocó inspecciones del servivio de protección dela naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil que en un mes supusieron la apertura de nueve expedientes de denuncia por construcciones hechas sin licencia municipal.