Crónica | Solicitan a Agricultura que amplíe el plazo del registro vitícola La medida óptima sería pedir a Bruselas que Ribeira Sacra no tuviese cuotas de producción por su difícil orografía, como ya ocurre en otras regiones europeas
29 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?os alcaldes de la Ribeira Sacra no respondieron inicialmente a una llamada del de Monforte (BNG) para estudiar en una reunión el problema del registro vitícola. Sin embargo, posteriormente se adhirieron todos al documento preparado en Monforte, y en el que se pide básicamente la ampliación del plazo para la regularización de viñedos. Ese documento será enviado hoy a la Xunta, cuando también termina el plazo de regularización. En realidad, esta medida será muy difícil que prospere dado que se trata de una normativa Europea y no de la Xunta. Pero en cualquier caso, aunque se les concediera a los productores, no supone más que un parche mediocre que denota la falta de comprensión de la realidad de quien la solicita. El presidente de Ribeira Sacra apuntó directamente a la clave del asunto en la reunión mantenida el pasado viernes en el Concello de Monforte, aunque parece que nadie le hizo caso o no alcanzan a mirar tan lejos. Una de las propuestas de José Manuel Rodríguez en esa reunión fue la de intentar que la Ribeira Sacra sea una zona sin restricciones de producción, en virtud de sus especiales características de viñedo de alta montaña, en zona interior desfavorecida y despoblada. Esta es una decisión perfectamente posible para la Unión Europea, que probablemente se conseguiría tan fácilmente como la ampliación de un simple plazo, ya que encaja dentro de la filosofía de Bruselas para zonas especiales como la Ribeira Sacra. Esa es por ejemplo la condición de la que disfruta alguna región de Italia como la Cinqueterre, por ser también zona de viñedos de montaña orientados al mar. Otra región con protección especial es el Val de Aosta italiano, al que se le concedió también por sus especiales características el beneficio de vender los licores locales sin impuestos, con lo cual genera una gran atracción turística añadida de la gente que acude a comprar licores para consumo particular más baratos al tiempo que viaja. Cualquiera de estas dos medidas serían perfectamente justificables para la Ribeira Sacra, pero especialmente la primera supondría que las bodegas podrían ampliar sus viñedos y su producción sin restricción alguna. Dado que la Ribeira Sacra es una zona productora muy pequeña, no crearía ningún problema de desequilibrio en el mercado europeo. Ello contribuiría además en gran medida a amplir los viñedos, reducir las zonas abandonadas y la pérdida de población, e incrementar la renta per cápita de la población de la Ribeira Sacra. Sin embargo, los alcaldes están pidiendo en realidad que les apliquen a sus bodegas las limitaciones a la producción, ya que cuando se pide una moratoria en un plazo se está aceptando y dando validez a la medida.