Crónica | Un servicio deficitario El Ayuntamiento de Monforte redacta un estudio de viabilidad del autobús municipal después de que la empresa adjudicataria anunciase su deseo de abandonar la concesión
10 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Hasta bien entrada la década de los noventa, el Instituto Nacional de Estadística (INE) solicitaba periódicamente los datos de ocupación del transporte urbano en Monforte. Un buen día, el encargado de recopilar la información sobre el número de viajeros anunció a la empresa titular que ya no tendrían que volver a molestarla. Pero no pudo resistirse a una última pregunta: «¿Me puede usted explicar cómo un pueblo de 20.000 habitantes del interior de Galicia tiene un servicio de autobuses?». La pregunta continúa vigente en marzo del 2004, a poco más de tres meses de la fecha anunciada por autocares Santalla para dejar la concesión municipal del transporte urbano. En ese margen de tiempo, el Ayuntameinto dispondrá de un estudio de viabilidad para convocar un nuevo concurso más atractivo para las empresas del sector. El caso de Monforte, con menos de 20.000 vecinos y más de 8.000 automóviles censados, sin contar camiones y furgonetas, es único en Galicia. Incluso Pontevedra, capital de provincia de más de 76.000 habitantes, prescindió del transporte urbano por su escasa rentabilidad. En otros puntos de España, es muy raro encontrar este servicio en poblaciones con censos inferiores a los 50.000 habitantes y suelen ser zonas costeras donde el turismo propicia que el número real de habitantes sea muy superior. Si el INE solicitase referencias del transporte municipal de Monforte encontraría datos más chocantes de los que le llamaban la atención hace diez años. Por ejemplo, que hoy lo utilizan una media de 80 usuarios al día y que no todos pagan el precio de 0,80 euros por billete ya que hay un porcentaje importante de viajeros que disfrutan de bonos de descuento. El responsable de la empresa Santalla, que se hará cargo del servicio hasta julio, tiene claro que éste no es sostenible en las condiciones actuales. «No estamos en el Monforte de la chacinera o de los buenos tiempos de Renfe, y en las parroquias donde quedan tres vecinos hay cinco coches». Para el alcalde, Severino Rodríguez, en la zona rural del municipio está una de las claves para la reestructuración de los autobuses urbanos. Según su criterio, «o transporte público en Monforte é deficitario, non cubre as necesidades da xente de Monforte e está mal estructurado». El estudio de viabilidad que se comenzó a redactar a comienzos del pasado mes de febrero parte de la necesidad de replantear este servicio pensando especialmente en las necesidades del polígono industrial, del complejo deportivo de A Pinguela y de las parroquias. «Trátase de reconvertir o transporte existente para adecualo á realidade e facelo rendible», dice el alcalde. Sentencia judicial En el caso de las parroquias la solución no es sencilla. La empresa concesionaria de los autobuses municipales tuvo que renunciar a la ruta entre el casco urbano y el mercado ganadero, con sentencia judicial de por medio, porque ésta discurre por una línea regular ya asignada. Con este precedente, la línea actual, que llega a las parroquias de Ribas Altas y Piñeira, integradas en el casco urbano, sólo podría extenderse a Distriz y a las zonas rurales de la carretera de Monforte a Vilachá de Salvadur. El alcalde insiste en que si se redacta un estudio de viabilidad es para mejorar el servicio y no para suprimirlo. «Hai catro ou cinco empresas funionando con líneas neste municipio e falarase con todas, incluso cos taxistas». Los contactos comenzaron ayer con los titulares de licencias de taxis y para hoy está prevista una reunión con un empresario del sector. Mientras se resuelve el futuro del transporte urbano, el autocar circula con más pena que gloria por las calles de Monforte. Es el símbolo de un pueblo que no quiere renunciar a su pasado de ciudad.