La empresa prefiere acuerdos amistosos

La Voz

LEMOS

10 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?epresentantes de la empresa Enerfin atribuyeron ayer al presidente de la junta de propietarios del monte de Argozón una actitud «inflexible». También lo responsabilizan de los perjuicios que provocaría el retraso en la construcción de los cuatro parques eólicos y pusieron en duda que tenga realmente el apoyo de los vecinos. Los parques eólicos que esta empresa quiere construir en las sierras de O Faro y O Farelo supondrán la instalación de ochenta aerogeneradores de 1,6 megavatios en Carballedo, Chantada, Antas de Ulla. Rodeiro y Agolada. Los parques se extenderán a lo largo de 25 kilómetros lineales, en los que hay diez montes en mano común y 270 fincas particulares. Los portavoces de Enerfin recuerdan que en estos momentos hay acuerdo «con todos los propietarios de fincas particulares, excepto con dos de ellos, y con todos los montes vecinales, si bien uno, el de San Vicente de Argozón, ha denunciado su contrato». Esta cantidad de acuerdos, dicen en la empresa, es completamente inusual, lo que a su juicio «acredita plenamente la voluntad de Enerfin de alcanzar un entendimiento amistoso con los afectados por la instalación de aerogeneradores y evidencia a su vez que la propuesta de compensación económica ha resultado del todo interesante para los propietarios. Los primeros en firmar «Paradójicamente -destaca la empresa-, fue con el monte de San Vicente de Argozón con el primero de los afectados con los que se suscribió un acuerdo, ya en abril de 2000». Si después los comuneros denunciaron ese contrato fue porque Enerfin logró de la Xunta permiso para aumentar la capacidad de producción de cada aerogenerador. Los vecinos entendieron que esa decisión cambiaba las cosas y obligaba a renegociar el contrato. Enerfin sostiene todo lo contrario: «El documento firmado estipula expresamente que el propietario permitirá la incorporación de todas las mejoras que el desarrollo tecnológico aporte». Según este punto de vista, el contrato ya establece el mecanismo de compensación a aplicar en estos casos, siempre en función de «la potencia y la energía producida y de la energía producida por los aerogeneradores que finalmente se instalen». «La aplicación estricta del contrato -dicen en Enerfin- supondría un incremento del 17% en el canon anual. No obstante, «en este diálogo Enerfin ha flexibilizado las condiciones de manera que llega a admitir una subida del 23%», concluye la empresa.