Veinte técnicos vigilan este año que no entre uva foránea

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LEMOS

Más de cincuenta bodegas ya han empezado la vendima Los veedores controlan los kilos que entran en cada bodega y toman muestras de mosto

18 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los controles para impedir la entrada de uva de calidad inferior a la exigida son este año más intensos que nunca en la Ribeira sacra. El consejo regulador ha contratado para esta vendimia a veinte veedores, la cifra más alta desde que se puso en marcha esta denominación de origen vinícola. Estos técnicos tienen como misión fundamental cuidar de que la vendimia se realice en las condiciones establecidas por el consejo regulador y que las uvas que entran en las bodegas procedan de viñedos inscritos en la denominación de origen. Los veedores pueden descalificar, por ejemplo, uvas que sean recogidas en sacos en viñedos no autorizados para ello. Las directrices de la denominación de origen establecen que sólo se podrá vendimiar en cajas, y no en sacos -salvo excepciones expersamente autorizadas en zonas de muy difícil accceso-, para garantizar que la uva entre en la bodega con suficiente calidad. Tampoco aceptan que se mezclen en la recogida distintas variedades de uva. Los veedores combinan las visitas a las bodegas con otras a las propias viñas. En sus inspecciones registran los kilos de uva vendimiados y cuántos corresponden a cada una de las variedades permitidas. Además, los veedores toman muestras por la noche del mosto y del vino que hay en cada bodega. Los mostos son analizados en laboratorio por especialistas del consejo regulador, para comprobar que reúnan los requisitos mínimos de calidad. Estos parámetros mínimos exigen que los mostos tengan un rendimiento del 65% y una graduación alcohólica mínima de 11 grados. Además, los vinos amparados por la etiqueta de la Ribeira Sacra deben estar compuestos por un mínimo de un 85% de uva mencía, en el caso de los tintos, y de godello, albariño o treixadura, para los blancos. La vendimia comenzó oficialmente el miércoles. Pero para entonces, 16 bodegas ya habían sido autorizadas a recoger uva en 64 parcelas en las que la maduración del fruto estaba ya suficientemente adelantada. En estos momentos, la vendimia está ya en marcha o terminada en alrededor de 55 bodegas de las 93 registradas en la denominación de origen. Los técnicos de la Ribeira Sacra están convencidos de que las condiciones climáticas garantizan para esta campaña, si no se tuercen a última hora, una cosecha abundante y de muy buena calidad.